Los jugadores iraníes dejaron una nota manuscrita en el vestuario del SoFi Stadium, tras el empate 0-0 contra Bélgica, en el que resaltaron las condiciones desiguales en las que participan en la justa, obligados a trasladarse una vez finalizados sus compromisos a su campamento base en Tijuana, pero también enviaron un mensaje de paz, respeto y amistad; su siguiente partido es en Seattle contra Egipto el 26 de junio.
Los jugadores de la Selección de Irán dejaron una nota manuscrita en el vestuario del SoFi Stadium, tras el empate 0-0 contra Bélgica de este domingo, segunda jornada del Grupo G del Mundial 2026, en la que agradecieron a Los Ángeles su “hospitalidad“, ciudad de la que se marchan “con dignidad”, a pesar de participar en el torneo “en las peores condiciones imaginables”.
En medio del conflicto en Oriente Medio, Irán se ha enfrentado a restricciones sin precedentes para sus dos partidos del Grupo G en Inglewood, al tener que viajar desde su base en Tijuana, México, a Estados Unidos menos de un día antes del inicio de los encuentros y tener que regresar inmediatamente después de los mismos.
Tras el empate inicial por 2-2 con Nueva Zelanda, el seleccionador Amir Ghalenoei afirmó que Irán era el equipo “más oprimido” del Mundial. Y en su rueda de prensa posterior al partido de este domingo, añadió que la guerra en Irán y las restricciones de visado hicieron que el equipo llegara al torneo “en las peores condiciones imaginables”.










