Serendipia

Solipsismo

La legislaci�n que prepara el Reino Unido comparte la preocupaci�n con las redes de ‘Toy Story 5’, pero su soluci�n es muy distintaFotograma de la pel�cula 'Toy Story 5'.Actualizado Lunes,

junio

23:01Audio generado con IASiempre ha habido debates sobre si un nuevo medio aniquilar�a nuestra forma de vida: Theodor Adorno cre�a que la radio convert�a la m�sica en una presencia invasiva, y Plat�n pensaba que la escritura desvirtuaba la palabra. "Los juguetes sirven para jugar, pero la tecnolog�a sirve para todo", dice un resignado Woody en Toy Story 5, donde los mu�ecos tradicionales se ven relegados por Lilypad, una tablet con forma de rana e "ideas disruptivas" sobre lo que conviene a los ni�os.No es un filme anti-pantallas, sino una reflexi�n sobre la crisis de la infancia que hab�amos conocido. La regulaci�n que prepara el Reino Unido, dispuesto a prohibir algunas redes sociales a los menores de 16 a�os, comparte la misma preocupaci�n, pero busca una soluci�n muy distinta: en Toy Story 5, el conflicto se resuelve en familia -de forma algo ilusa, seg�n ciertas cr�ticas-, mientras que la legislaci�n brit�nica anuncia un cambio estructural.Muchos j�venes aprueban que se pongan l�mites, pero no entienden que los castigados sean ellos. La adicci�n al scroll no es su �nica motivaci�n: tambi�n encuentran amigos, pertenencia a una comunidad o compa�eros que est�n atravesando una misma enfermedad y en quienes descubren un preciado apoyo.Adem�s, el debate llega tarde. Para la industria, oportunamente tarde. La �ltima revoluci�n no depende del ruido que generan las redes, sino del intercambio �ntimo y personalizado al que invitan los chatbots. Pese a sus innegables peligros y abusos, la web de las redes y los blogs a�n ofrece genuinas posibilidades de encuentro que la IA conversacional elude. Frenar la vor�gine resulta hoy liberador, pero el solipsismo tambi�n tiene riesgos.Quiz� el Estado brit�nico, ensimismado en su propia decadencia, no recuerde que tiene una plataforma que ha sabido adaptarse a sucesivas revoluciones medi�ticas -desde la radio hasta las webs multimedia, pasando por la televisi�n y las series- y que suma m�s de un siglo impulsando contenidos que han entretenido, educado e incluso cambiado la vida a millones de j�venes, no solo brit�nicos: la BBC.Plat�n y Adorno ten�an raz�n en parte: algunos textos se nos presentan como dogmas grabados en piedra, y la calidad del sonido condiciona la experiencia musical. La tecnolog�a importa, no es inocente. Pero la respuesta de la BBC nunca fue debatir en abstracto si la radio o la tele eran buenas o malas, sino producir obras y formatos -Monty Python, John Peel, The Office...- que llevaron a estos medios a la excelencia.