Entrevista Exclusivo suscriptores La nueva película de Pixar, que arrasa en taquilla, plantea el desafío del manejo emocional de los niños. Hablamos con su codirectora y su productora.La vaquerita Jesse toma las riendas de la historia en la quinta entrega. Foto: PixarPERIODISTA CULTURAL27.06.2026 02:13 Actualizado: 27.06.2026 02:13

'Toy Story 5' resume a la perfección uno de los mayores retos de ser padres en esta época: cómo encontrar el balance entre el tiempo que permitimos a nuestros hijos ver pantallas y cómo motivarlos para que sigan fantaseando con sus muñecos tradicionales. En cada entrega, la saga de animación profundiza en los personajes y sus relaciones al punto de convertirse en un referente para niños y grandes que ven reflejados sus alegrías, conflictos, miedos, sueños y frustraciones en el cine. LEA TAMBIÉN Pionera en la animación digital hace más de tres décadas, esta quinta entrega —que ya se convirtió en un récord de asistencia en América Latina y cuya taquilla mundial ya va por los 330 millones de dólares desde su estreno el 18 de junio— demuestra que las ideas de los equipos creativos de Pixar (ahora en manos de Disney) siguen funcionando y que la adaptación a nuevos entornos, como la tecnología y el empoderamiento femenino, y los retos en el universo infantil también siguen siendo la clave para que 'Toy Story' se haya afianzado como una de las franquicias más rentables, entrañables y exitosas de la historia del cine animado.“Siento que las cosas eran mucho más sencillas para Andy y para Woody, y espero que los niños puedan llevarse mucho empoderamiento de esta nueva película”, asegura Kenna Harris, quien junto con Andrew Stanton dirigió 'Toy Story 5'. Ella y la productora Lindsay Collins conversaron con EL TIEMPO a propósito del estreno de la película en Colombia.Bonnie y su muñeca favorita, la vaquerita Jesse, son las protagonistas. Foto:PixarLa más reciente entrega se centra en Bonnie, una niña dulce y con una imaginación desbordante, pero a la que le cuesta hacer amigos. La vaquera Jessie, su muñeca preferida, tomó las riendas en la habitación desde que Woody se marchó a ocuparse de otros juguetes abandonados para ayudarlos a encontrar una segunda vida. Con la ayuda de Buzz Lightyear y de los demás juguetes, Jessie se propone ayudar a su querida Bonnie a encontrar nuevos amigos; sin embargo, en ese camino aparece Lilypad, una pantalla interactiva con la que Bonnie puede jugar y conversar con los compañeros de su clase de danza, dejando de lado sus viejos juguetes y, de paso, su energía creativa.Uno de los temas que aborda la nueva película es el manejo de las emociones en los niños, de lo que se habla mucho, pero que se concreta poco. Creo que el cine podría ser una linda forma de conectar esto con las audiencias...Kenna Harris (K. H.): Absolutamente. Creo que sentimos lo mismo cuando empezamos a desarrollar esa escena que involucraba a Blaze (uno de los nuevos personajes, una niña de 9 años también muy solitaria y amante de sus juguetes), en la que Jesse observa que está pasando por una ansiedad muy similar a la de Bonnie, en cuanto a establecer relaciones: “¿Estoy haciendo las conexiones correctas? ¿Cómo encuentro un amigo que sea como yo?”, se pregunta. Y parte de lo que inspira a Jesse en ese momento es ver que Blaze es capaz de manejar emociones difíciles y calmarse a sí misma de una manera que hace que ella piense: “Dios mío, esta niña no solo es tremendamente divertida y dulce, sino que también podría ser una figura aspiracional para Bonnie”. Esta película, más que cualquiera de las otras de 'Toy Story', profundiza directamente en lo compleja que se ha vuelto la infancia.