Lo normal es extraordinarioEl presidente de EEUU Donald Trump, y el primer ministro israel�, Benjamin Netanyahu, en la Casa BlancaAPLeopoldo Abad�aActualizado Martes,
junio
00:37Audio generado con IAEstuve oyendo una radio extranjera por la noche. No s� cu�l. Eran dem�cratas y se met�an con Trump. Algunas cosas me llamaron la atenci�n. Una, cuando Nixon aseguraba que la guerra de Vietnam estaba pr�cticamente ganada.Otra, al o�r a un periodista decir que con la guerra unos cuantos se estaban forrando. Dec�a la palabra forrando con mucha fuerza en las erres, y as� parec�a que se forraban m�s.Este es un tema del que he hablado muchas veces. Me da un cierto apuro repetirme, pero me parece absolutamente necesario, porque estamos viviendo en una atm�sfera de mentira que no se puede admitir. No quiero que Arturo P�rez-Reverte pueda decir de m� lo que ha dicho de un pol�tico espa�ol: que era tonto y se volvi� malo. Yo no quiero ser ni tonto ni malo.El negocio al que me refiero consiste en romper naciones para reconstruirlas despu�s, prescindiendo de los muertos que se crucen por el camino.Veo la portada de un semanario: �La belleza nos desarma�, y pienso que con comportamientos extra�os estamos fabricando fealdad. Fealdad moral, que es peor que la otra.Necesitamos belleza. No tenemos bastante con maravillas como la Sagrada Familia. Eso es lo f�cil. Estoy hablando de la belleza interna, fruto de cientos, de miles de actos peque�os.Esos son los que constituyen la diferencia entre una vida bella y otra en la que es necesario dar continuamente explicaciones por cosas que suenan mal. Si suenan mal es por algo. Ese algo normalmente es porque esas cosas que suenan mal son feas. Y ya tenemos suficientes cosas feas como para aguantar m�s.







