La segunda vuelta presidencial en Colombia marcó el triunfo del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien se impuso por apenas 0,96 puntos porcentuales al candidato de la izquierda Iván Cepeda, en lo que ya es considerada la elección presidencial más ajustada de la historia reciente del país.El resultado marca el fin del ciclo del primer gobierno progresista en la historia colombiana, según la politóloga y docente universitaria Laura Espinosa. Este desenlace no es una excepción, sino parte de una trayectoria más amplia del país.“El Gobierno de Gustavo Petro (2022-2026) es en realidad la excepcionalidad dentro de la tradición colombiana y dentro de la historia colombiana”, afirmó a EL UNIVERSO. En su análisis, Colombia ha sido históricamente un país donde las elecciones se han definido por agendas de seguridad, orden público y lucha contra la corrupción, más que por programas de transformación social.PublicidadLos factores detrás del triunfo de De la EspriellaDe acuerdo a Espinosa, el triunfo de De la Espriella responde a una combinación de factores estructurales, políticos y electorales. “Se explica así visto por varias razones. Una primera, viéndolo desde el plano internacional, es toda la operación de injerencia, de intervención de los Estados Unidos en las elecciones colombianas”, sostuvo. Según la experta, esa intervención se expresó mediante “dispositivos de guerra digital” y la construcción de climas de opinión orientados a promover “el miedo, la incertidumbre, la indignación y el descrédito del gobierno saliente”. También mencionó la participación política de figuras estadounidenses de origen colombiano, particularmente el senador republicano Bernie Moreno.PublicidadPublicidadSin embargo, Espinosa considera que la dimensión internacional no basta por sí sola para explicar el resultado. “La derecha también, esta derecha reaccionaria, es una fuerza política real del país”, señaló. Además, indicó que se evidenciaron algunas dificultades del oficialismo en la campaña digital, pues, a su juicio, “la izquierda se quedó corta, reaccionó tarde en ese escenario de campaña”.Un nuevo mapa políticoLa llegada de De la Espriella a la Casa de Nariño también reconfigura el mapa político regional. Su triunfo se produce cuando la mayoría de gobiernos de la costa del Pacífico sudamericano están en manos de la derecha o la centroderecha, con Daniel Noboa en Ecuador, José Antonio Kast en Chile y Keiko Fujimori a punto de oficializarse en Perú, además del gobierno de Javier Milei en Argentina.Antes y después de las elecciones, el presidente electo recibió felicitaciones y respaldos públicos de Milei, Noboa y Donald Trump. De la Espriella, que tiene nacionalidad colombiana y estadounidense y se define como republicano, ha propuesto incorporar nuevamente al país a la alianza de seguridad regional impulsada por Trump, conocida como Escudo de las Américas, y ha planteado una cooperación más estrecha con Washington en la lucha contra el narcotráfico.La politóloga sostiene que el reciente proceso electoral se enmarca en “una operación grande de recuperación de posiciones de los Estados Unidos hacia América Latina” y en “toda una agenda de avanzada de la ultraderecha a nivel global”. PublicidadEn ese contexto, aseguró, “se han promovido unas candidaturas que son más o menos prefabricadas, diseñadas, de estos nuevos líderes de derecha”.Sin embargo, la experta evita hablar de un viraje regional consolidado. “No lo llamaría en este momento un punto de inflexión”, señaló. ¿Se avecinan disputas en los países de derecha? Según Espinosa, tanto en Colombia como en Perú las nuevas administraciones llegan al poder en sociedades profundamente polarizadas y con resultados muy ajustados. Por eso, más que una nueva hegemonía regional de la derecha, considera que América Latina entra en “un escenario de disputa muy activa”, en el que estos gobiernos deberán gobernar en medio de fuertes tensiones políticas y sociales.“Estamos hablando de países que están llegando a escenarios de alta polarización, casi que divididos en dos”, consideró Espinosa, adelantando que estos gobiernos enfrentarán “reacciones, movilización y muchas disputas políticas al interior” de sus propios países.En Colombia, De la Espriella asumirá el poder el próximo 7 de agosto con un amplio margen de maniobra en áreas como la seguridad nacional y la política exterior. Sin embargo, Espinosa considera que encontrará mayores dificultades para impulsar reformas económicas y sociales de gran calado.“Va a encontrar un Congreso bastante dividido”, señaló la experta. (I)
“No es un punto de inflexión”: analista describe el nuevo mapa político latinoamericano tras el triunfo de De la Espriella en Colombia
La politóloga Laura Espinosa advierte que el ascenso de gobiernos de derecha en la región responde a procesos electorales ajustados y sociedades polarizadas.













