La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha exigido este lunes al PSOE y al Gobierno que lleven a votación la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanas (LAU) que busca, entre otras cosas, combatir el fraude en el alquiler de habitaciones y de temporada y frenar las cláusulas abusivas de inmobiliarias. En un comunicado, denuncia que “lleva dos años aparcada en el Congreso por el bloqueo del PSOE”.
El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prometió en enero, hace ya cinco meses, que votaría esta medida y reconoció que el desproporcionado aumento del alquiler de temporada tenía que ver con “el fraude”. “Vamos a limitar los contratos de temporada para poner fin al uso fraudulento evidente que se está produciendo”, dijo Sánchez en enero.
“Es imprescindible hacerlo ya, antes de que tengamos que ir a elecciones con la mayoría del inquilinato completamente desprotegido. La legislatura no puede acabar sin que esta ley se haya aprobado”, ha dicho Carme Arcarazo, portavoz de la confederación y del Sindicat de Llogateres catalán. Para presionar, el sindicato ha iniciado una campaña digital de cartas al presidente del Gobierno.
Los contratos de habitaciones, sujetos al Código Civil y que no se consideran de vivienda habitual aunque a veces lo son, y los de temporada, que pueden cambiar de precio cada pocos meses al no estar tampoco sujetos a la LAU, son una de las vías de escape de caseros para vulnerar derechos de inquilinas.








