El PSOE ve "tremendamente aleccionadora" la sentencia del Tribunal Supremo que condena a cuatro años y medio de cárcel para el comisionista Víctor de Aldama por el caso Mascarillas, pero le suspende la ejecución de su pena, por lo que se librará de entrar en prisión, y se pregunta si "sale a cuenta ser corruptor en España". En un mensaje en redes sociales, tanto el ministro de Transportes, Óscar Puente, como la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, han destacado esta parte de la sentencia del Tribunal Supremo, en la que condena al exministro José Luis Ábalos a 24 años y tres meses de prisión por delitos de organización criminal, varios de cohecho, y otros de malversación y tráfico de influencias, e impone una pena de 19 años y ocho meses de cárcel para Koldo García por los mismos delitos."¿Lo veis, niños? Si cometéis delitos pero luego os portáis bien y "colaboráis", el perdón se abrirá paso y con que nos presentéis un informito de nada ni entráis en prisión. Es una sentencia tremendamente aleccionadora", ha escrito el ministro de Transportes en un mensaje en sus redes sociales. Precisamente, en la página 49 de la sentencia a la que ha tenido acceso 20minutos, el Supremo justifica la sentencia subrayando que la corrupción tiene una dimensión que trasciende el perjuicio económico.La sentencia advierte de que este tipo de conductas deterioran "la confianza ciudadana en el sistema político" al romper la expectativa de que quienes ejercen el poder lo hacen "en beneficio del conjunto de la ciudadanía". A juicio del tribunal, cuando la sociedad percibe que los responsables públicos "actúan guiados por intereses privados", se produce "una pérdida de legitimidad institucional" que acaba comprometiendo la "estabilidad del propio sistema". Además de tildar la sentencia de "aleccionadora", Puente ha añadido en tono irónico que "si en el informe incluís la asistencia a manifestaciones sanadoras, como contra la corrupción o en defensa de a Nación", eso "ayudará mucho". También ha reaccionado a la misma la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, quien ha asegurado que "por supuesto", quien la hace "que la pague", pero ha criticado que mientras a Ábalos se le impone una pena de 24 y de 19 a Koldo, el Supremo haya condenado a 4 años al "cabecilla, Aldama", que "evita la cárcel porque así lo pidió el PP". "¿Sale a cuenta ser corruptor en España? Porque, sinceramente, cuesta entenderlo", ha manifestado Mínguez en sus redes sociales.Tanto Puente como la portavoz socialista han optado por poner el foco en la condena de Aldama y no en las impuestas a Ábalos y Koldo García. Y mientras ambos difundían sus reacciones, el presidente del Gobierno intervenía en el Palacio Real para clausurar un acto sobre los fondos europeos. Pese a que la sentencia ya era pública, Sánchez ha evitado cualquier referencia al fallo judicial y tampoco se ha pronunciado sobre las condenas que afectan a quien fue uno de sus colaboradores más estrechos durante años.En lugar de ello, el jefe del Ejecutivo ha aprovechado su intervención para trasladar un mensaje de continuidad política. Sánchez ha asegurado que el Gobierno "se va a batir el cobre" para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2027 y h reivindicado la agenda legislativa del Ejecutivo al recordar que el próximo lunes el Consejo de Ministros aprobará una nueva prórroga del escudo social por el impacto de la guerra de Irán. De hecho, ha hecho un llamamiento a los grupos parlamentarios para que estén "a la altura del momento y del país" y respalden el decreto cuando llegue al Congreso, en una apelación que sirve también para reforzar la idea de que el Gobierno mantiene intacta su voluntad de seguir hasta 2027 pese a los frentes judiciales que siguen cercando al PSOE.A la salida de este acto, a la pregunta de los periodistas de si le parece "desproporciona" la condena, el ministro Óscar Puente ha respondido que "como a cualquiera que tenga ojos en la cara".
El PSOE ve "tremendamente aleccionadora" la suspensión de pena a Aldama y se pregunta: "¿Sale a cuenta ser corruptor en España?
Sánchez no ha valorado esta sentencia durante su intervención en el acto sobre el impacto del plan de recuperación, al que también asistieron el ministro Puente y otros miembros del Gobierno.











