Análisis Exclusivo suscriptores La cercanía del abogado con Trump promete abrir una nueva era, aunque las legislativas de noviembre podrían condicionar la ayuda al país. Análisis.Donald Trump y Abelardo de la Espriella Foto: Archivo EL TIEMPO / Agencias21.06.2026 22:30 Actualizado: 21.06.2026 22:30
La elección de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente electo de Colombia tras ganar el preconteo, por un mínimo margen de ventaja, marca un giro radical en las relaciones con Estados Unidos y abre la puerta a una normalización casi inmediata entre Bogotá y Washington tras uno de los periodos de mayor tensión bilateral.Después de 18 meses de choques entre la administración de Donald Trump y el gobierno de Gustavo Petro, el arribo de un mandatario abiertamente alineado con la Casa Blanca significará una rápida recomposición diplomática y la reincorporación de Colombia a las principales iniciativas estratégicas que el republicano impulsa en el hemisferio. LEA TAMBIÉN Todo apunta a que ambos dirigentes buscarán relanzar una alianza que durante décadas fue considerada una de las más sólidas de América Latina. Sin embargo, el horizonte a mediano plazo es mucho más incierto debido a las elecciones legislativas de noviembre, que podrían alterar significativamente el equilibrio político en Washington.Entrevista Abelardo de la Espriella Foto:Sergio Cardenas - EL TIEMPOLas dificultades económicas que enfrenta Trump, la persistencia de la inflación, el desgaste asociado a varios conflictos internacionales y la tendencia histórica que suele castigar al partido gobernante en las elecciones de mitad de mandato han mejorado las perspectivas demócratas, a quienes diversas encuestas les dan opciones reales de recuperar la Cámara de Representantes e incluso de disputar el control del Senado.Si eso ocurre, el panorama para Colombia podría complicarse. Aunque los líderes demócratas dejaron claro la semana pasada que están dispuestos a trabajar con quien resulte elegido democráticamente por los colombianos, también expresaron un profundo malestar por el respaldo de Trump a De la Espriella y mantienen diferencias importantes con buena parte de la agenda regional republicana.Bajo el mando de Petro, Colombia y Estados Unidos tuvieron fuertes choques diplomáticos. Foto:EFE.La recuperación del Congreso les devolvería el control de la llamada “billetera”, es decir, la capacidad de aprobar, bloquear o condicionar recursos presupuestales.En ese escenario, una identificación excesivamente estrecha entre Bogotá y la Casa Blanca podría generar tensiones con el Capitolio cuando los demócratas tendrían herramientas para reducir fondos, imponer condiciones a la ayuda o aumentar la supervisión de asuntos relacionados con los derechos humanos, el narcotráfico, el medioambiente y la política regional.Un inédito respaldoDurante décadas, Colombia fue considerada el principal aliado de EE. UU. en la región gracias a un consenso bipartidista que sobrevivía a los cambios de gobierno. Algo que comenzó a erosionarse con la llegada de Petro a la Casa de Nariño en 2022 y se quebró con el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025. LEA TAMBIÉN Congreso de Estados Unidos. Foto:AFPMigración, narcotráfico, Venezuela, la relación con China —en especial la adhesión de Petro a la Iniciativa de la Franja y la Ruta— y sus críticas a la guerra de Israel en Gaza profundizaron el distanciamiento. El saldo: la revocación de la visa al mandatario, su inclusión en la Lista Clinton, la descertificación del país con waiver en la lucha antidrogas por primera vez en casi tres décadas y la puerta abierta a sanciones económicas.Mucho antes de las elecciones, Trump y varios líderes republicanos dejaron clara su preferencia por De la Espriella. Apenas dos días después de la primera vuelta, el presidente estadounidense lo respaldó públicamente a través de Truth Social y afirmó que el resultado era “fundamental” para la relación bilateral.A esa intervención se sumó el senador de origen colombiano Bernie Moreno, una de las voces más influyentes del partido en asuntos latinoamericanos.Abelardo de la Espriella. Foto:El anuncio generó la reacción de 20 congresistas demócratas, encabezados por Jim McGovern, que denunciaron una injerencia indebida en un proceso democrático extranjero.Pero para la Casa Blanca, la victoria de Abelardo de la Espriella es mucho más que el triunfo de un aliado ideológico: es la posibilidad de reincorporar a Colombia a la estrategia regional que Trump construye desde su regreso al poder. LEA TAMBIÉN Fuentes cercanas a ambos gobiernos consideran altamente probable una conversación telefónica en los próximos días y los preparativos de un encuentro presencial (en la Casa Blanca o en Mar-a-Lago) antes de la posesión del 7 de agosto.Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo. Foto:Captura de pantallaMás adelante podría incluso organizarse una visita de Estado, algo ya mencionado en público por el propio Moreno. Paralelamente, aumentará la presión para que el Senado, controlado por los republicanos, confirme con rapidez a Nathaniel ‘Nate’ Morris como nuevo embajador en Bogotá, cubriendo una vacante abierta desde la salida de Philip Goldberg en 2022.En lo estratégico, la incorporación de Colombia al Escudo de las Américas —coalición que hoy reúne a 17 países— luce prácticamente garantizada. De igual manera, en septiembre, cuando Trump deba decidir nuevamente sobre la certificación antidrogas, pocos observadores ven probable que la Casa Blanca mantenga la descertificación. Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.















