Una tormenta literaria cayó este sábado por la tarde sobre Barcelona. En pleno preludio de la ola de calor, el cielo descargó poemas. Un helicóptero sobrevoló los alrededores de la Catedral de Barcelona, en el corazón del barrio Gótico, para lanzar 100.000 poemas en torno a la idea de libertad. La acción, conocida como Bombardeo de Poemas, es una intervención pública internacional concebida por el colectivo chileno ­Casagrande que ha recorrido ya Santiago de ­Chile, Dubrovnik, Guernica, ­Varsovia, Berlín, Londres, Madrid y ­Rotterdam.Eran las 20.30 cuando la ­acción cultural se desarrolló sobre el Gótico y Barcelona pasó a convertirse en otra ciudad intervenida, en un acto que contó con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona. La puesta en escena generó sorpresa y momentos de confusión, dado lo poco habitual que resulta la presencia de un helicóptero volando y lanzando papeles sobre una de las zonas más concurridas de la ciudad. Fue, además, un sector muy castigado por los efectos de la Guerra Civil. Entre el 13 de febrero de 1937 y el 25 de enero de 1939, Barcelona recibió 1.903 impactos y más de un millón de kilos de bombas. 01:55Los poemasUn helicóptero lanza poemas durante el acto ‘bombardeo de poemas’ para celebrar los 50 años del fin de la dictadura, en los alrededores de la Catedral, a 20 de junio de 2026, en Barcelona, este sábado.Foto: Lorena Sopêna / Europa PressCasagrande es un colectivo de arte chileno que trabaja en la intersección entre poesía, arte y performance, utilizando soportes no convencionales para abordar la memoria histórica y los conflictos contemporáneos y recientes. Fundado en Chile, el colectivo ha desarrollado a lo largo de dos décadas una práctica artística que ocurre en el espacio urbano y que ­interpela a ciudadanos que no necesariamente se acercan a la cultura desde los circuitos habituales.El Bombardeo de Poemas es su proyecto más reconocido internacionalmente. Desde su primera edición en ­Santiago de Chile en 2001, la acción ha convocado a miles de personas en cada ciudad donde se ha realizado y ha sido cubierta por medios internacionales como la BBC. En cada ocasión, el colectivo reúne a entre 80 y 100 poetas locales e internacionales, traduce los textos a las lenguas del lugar y los imprime en marcapáginas que caen desde un helicóptero. El resultado es siempre el mismo: una plaza llena de gente mirando al cielo y recogiendo algo que leer. En esta ocasión, a todos los poemas les unía una misma idea: la libertad.La lluvia poética sobre la capital catalana busca ser una reivindicación de los cincuenta años transcurridos desde el fin de la dictadura franquista. Se trata de un programa conmemorativo que recuerda el proceso de transición democrática iniciado tras la muerte de Francisco Franco en 1975, con una programación cultural orientada a recuperar y “activar la memoria de ese período desde una perspectiva contemporánea y plural”.