Las actuaciones de The Prodigy, Namasenda y WhoMadeWho han puesto este sábado punto y final a un Sónar multitudinario que ha contado con unos 150.000 espectadores en una edición marcada por el cambio de dirección y también por el cambio de ubicación, que ha desplazado la actividad al recinto de Fira Gran Via.
La 33ª edición del festival ha contado con una programación con más de un centenar de actuaciones entre las que han destacado nombres como el rapero londinense Skepta, la sesión de Charlotte de Witte, la propuesta del neerlandés Reinier Zonneveld, el show audiovisual de Daito Manabe, el directo de Cabaret Voltaire o el protagonizado por Speedy J.
Una de las actuaciones más destacadas de la última jornada del festival fue la de la banda de culto británica The Prodigy, que se estrenaba por primera vez en esta cita musical en el escenario del SonarClub. Formados en Braintree, Essex, en 1990 por el productor y teclista Liam Howlett, le tomaron el nombre al sintetizador Moog que éste utilizó para componer algunas de sus primeras maquetas.
Sus primeros lanzamientos los situaron en la vanguardia de la escena rave británica, pero en su segundo álbum, 'Music for the Jilted Generation', ya fusionaban el breakbeat con el punk y el industrial. Esta voluntad de experimentar e incorporar otros estilos ha sido una constante a lo largo de su carrera, consolidándolos como uno de los grupos más importantes de la escena.










