El Sónar ha sobrevivido a varios cambios y mutaciones a lo largo de su historia, pero la de este año es la primera que toca el tuétano del festival: su diferenciación entre día y noche. Para hacer más suave y llevadera esta ruptura con la hasta ahora propia esencia del festival, la Fira de Hospitalet presenta algunas novedades, entre las que destaca la fusión completa de ambos polos del festival. Por vez primera no habrá fronteras entre día y noche, de manera que los escenarios diurnos, Village, Hall y Park, se podrán mezclar en los itinerarios de los espectadores con los nocturnos, Club, Lab y Car. El único que desaparece es el Pub. Tres serán descubiertos, el Village, con más tamaño que nunca y césped artificial como gancho nostálgico; el Park, para la música de club, y el Lab para los sonidos de matriz británica. Los cubiertos serán en el Club, que promete ser la pista de baila más grande del mundo; el Hall, que alternará directos con sesiones de dj sin interrupción, y el Car, que acogerá la sesión continua de DJ improvisando bajo la tutela de Speedy DJ. Como argumento visual, el Club dispondrá de pantallas retráctiles cuya definición puede quedar fuera de toda duda. Dos instalaciones, Dins y Organysmo, se incorporan al recinto como un atractivo más.Para que el público pueda permanecer en el interior de los recintos sin cansarse del entorno, el festival ha dispuesto medidas que pueden ayudar a que el tiempo fluya. La primera es que se podrá abandonar el recinto una vez, siempre y cuando sea antes de las 23 horas. Dos veces ya estará prohibido. Los accesos estarán vedados cada día una hora antes del final de la jornada (jueves de 17 a 3 de la madrugada, viernes y sábado de 17 a 7). De igual manera se permitirá la entrada de comida, siempre que no sea en envases peligrosos o en cantidades llamativas. En otras palabras, podrá ingresarse con bocadillo y botellín de agua menor de medio litro y previamente desprovisto de tapón. En el interior del recinto habrá comida sin gluten, vegetariana y vegana. Y de la otra. Las zonas de descanso se han ampliado, de manera que exista espacio para la descompresión, y para la salida habrá un servicio de lanzaderas que funcionarán cada media hora entre la medianoche y las cuatro de la madrugada el jueves, entre las 2 y las 7.30 el viernes y de 3 a 7:30 el sábado. Dejarán el pasaje en plaza España. Los viajes costarán 5 euros y se ha de comprar el billete con antelación en la web del festival. En caso contrario no se podrá usar el servicio ya que no habrá venta in situ. Para mayor comodidad del público, este año se podrá pagar con tarjeta de crédito. Si se desea pagar en efectivo, habrá unos Cash Point donde recibir instrucciones.Además del Sónar en la Fira de Hospitalet, el festival desplegará el Sónar+D en la Llotja de Mar (jueves y viernes), el Sónar Kids en el Fórum (sábado), el OFF Sónar en el Poble Espanyol (de jueves a domingo) y la sala Moog, donde el dj Ángel Molina, uno de los clásicos del festival, comisiona una programación (de jueves a domingo).Entre los artistas destacados en un cartel con más de 100 nombres, habría que destacar:CABARET VOLTAIRE. Verdaderos pioneros de la música electrónica y de visionarias técnicas de composición antes de la digitalización. Celebran sus 50 años con un concierto en dúo (Richard H. Kirk falleció en 2021) con un repertorio que aúna minimalismo, surrealismo, humor, funk electrónico y música de baile. Todo ello con el pulso industrial de unos hijos de la fabril Sheffield.THE PRODIGY. Unos de los reyes del big beat, el ritmo gordo y cuadrado, reiterativo y gamberro que mezcla rock, acid house, techno y lo que haga falta para desfasar sin complejos. Lo explicitan ellos mismos en el excelente vídeo de Smack My Bitch Up, una pieza que suele cerrar su concierto antes del descabello con bises como Out Of Space. Prometen raveoSKEPTA. El grime es una vuelta de tuerca del hip-hop hecha en Inglaterra en clave de mayor velocidad rítmica y uso de la electrónica en su estructura. Además se recita en inglés de suburbio, que es aún más indescifrable que el argot norteamericano. O casi. Skepta es uno de los pioneros, y en el Sónar será su cuarta actuación. Parafraseando a Neneh Cherry, es crudo como el sushi.DAITO MANABE. Su base musical son las matemáticas, en realidad la de todos, aunque él lo explota. Este artista multimedia, ingeniero y dj explota los límites de múltiples estilos electrónicos para hacerlos colisionar, o acariciarse, en un baile improbable de músicas angulosas y escasamente complacientes que se amparan en imágenes. Alimento audiovisual.CHARLOTTE DE WHITE. La DJ, remezcladora y productora belga no es la primera vez que actúa en el Sónar, donde siempre ha triunfado. Presenta disco homónimo y nuevo espectáculo servido por su forma de trabajar el techno, a base de pinceladas minimalistas, ambiente oscuro y crudo ritmo acelerado. Artista electrónica grande y comercial. Techno de festival.STOOR. El Sónar siempre ha tendido a pasmar abriendo bocas, y esta vez lo busca con un escenario rodeado por el público que comandará Speedy J. Varios dj’s invitados, cuatro al día, en sets colaborativos improvisados y bajo una gran pantalla. Puede evocar las lecciones de anatomía del barroco, pero aquí se trata de bailar. KELIS. Uno de los misterios del festival en el que debuta. Sus inicios están vinculados al rhythm & blues y a las producciones minimalistas y futuristas de The Neptunes, con los que acabó fatal. Luego triunfó sin ellos, con André 3.000 en Millonaire, un temazo. Más tarde se orientó al dance y después hacia la gastronomía (estudió cocina). Total, que se imagina una macedonia.METRIKA. La sutileza no define sus francas letras –“la lefa es el sushi de los caníbales”-, recita, pero en su música hay algo más que provocación, que en sí tampoco es una fruslería. El reggaetón y trap en sus diversas formulaciones (etéreo u oscuro) son las lenguas francas de esta castellonense de 23 años que en sus canciones habla del deseo que le generan tanto hombres como mujeres. NIA ARCHIVES. Otro talento inglés, este en los inicios de su carrera. Hace jungle, un estilo de ritmos intrincados emparentado con Jamaica y madre del drum&bass. Dehaney Nia Lishan Hunt lo acerca al pop y al rhythm and blues y lo dulcifica con una voz que es uno de sus grandes argumentos. Está a punto de editar su segundo disco.NAMASENDA. Namasenda tiene un cuerpo no normativo, lo que crea problemas en un mundo de cuerpos esculpidos e infiltrados. De ello habla, entre otras cosas, en su último disco, Limbo, un artefacto de electropop, eurotrance, EDM, funky y otras hierbas que la aleja del hyperpop que la había caracterizado. Melodías de color para problemas oscuros.
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