Cuatro años antes de convertirse en una de las mayores leyendas de la historia del fútbol saudí al marcar el gol de la victoria contra Argentina en el Mundial de Qatar, Salem Al-Dawsiri (Yedda, 34 años) pasó unos meses curtiéndose en España, su rival de hoy en Atlanta (18.00, La1). El capitán de la selección de Arabia Saudí era uno de los nueve futbolistas del país que un programa de LaLiga colocó en clubes de Primera y Segunda entre enero y mayo de 2018. Antes de que el fútbol occidental emigrara a los países árabes para rematar carreras con los últimos sueldos generosos, él se asomó desde allí al fútbol occidental.EspañaESPArabia SaudíARALa 1Domingo, 21/06/202618:00CET“Lo que más me llamó la atención fue la velocidad del juego y la disciplina táctica”, recuerda Al-Dawsiri en respuesta a un cuestionario de EL PAÍS. “Fue muy exigente, pero me aportó muchísimo tanto a nivel técnico como mental. Me ayudó a desarrollarme como futbolista. Solo tengo buenos recuerdos”.Recaló en el Villarreal, donde el proceso de adaptación le resultó muy costoso. La diferencia entre el fútbol del que procedía y el español era enorme. Tanto, que solo dos de los nueve futbolistas del programa llegaron a jugar algo. Fahad Al-Muwallad disputó 26 minutos en dos partidos con el Levante antes de que le llegara el momento a Al-Dawsiri.Fue en la última jornada, el 19 de mayo en La Cerámica, contra un Real Madrid en el que Zinedine Zidane hizo debutar en la portería a su hijo Luca, que participa ahora en el Mundial con la selección de Argelia. También fue el último partido de Cristiano Ronaldo en España. El Madrid se adelantó 0-2 y Calleja metió a Al-Dawasiri en el minuto 57. “Estaba más emocionado que nervioso. Feliz por la oportunidad de jugar contra el Real Madrid. Era uno de los mejores equipos del mundo. Cristiano, Ramos, Modric, Kroos, Marcelo, Bale… Estaban a punto de ganar su tercera Champions consecutiva”, dice. “Cuando entré, perdíamos 0-2, así que el reto no era solo jugar contra el Real Madrid, sino ayudar a cambiar la dinámica del partido. Remontamos hasta el 2-2. Un orgullo enorme. El partido me dejó una sensación muy importante: que los jugadores saudíes podíamos competir en esos escenarios, contra los mejores futbolistas y en las ligas más importantes”.Al terminar la temporada se unió a la selección saudí para el Mundial de Rusia, donde jugó todos los minutos de los tres partidos de la fase de grupos. Perdieron contra Rusia (5-0) y Uruguay (1-0) y ganaron a Egipto (1-2).Cuatro años más tarde, en Qatar, llegó el momento de su vida. “Vaya donde vaya, de lo que la gente quiere hablar es de mi gol a Argentina”, dice sobre el 1-2 que anotó para terminar de remontar el 1-0 inicial de Messi. Un fogonazo deslumbrante en el mayor de los escenarios, ante la mayor estrella del mundo. Le llovió una pelota despejada desde muy alto, controló en el área, cerca del pico, se giró y se vio rodeado por cuatro argentinos. “Todo sucedió muy rápido”, recuerda. “Me concentré en encontrar el espacio y tomar la decisión correcta”. Consiguió unos centímetros y disparó mientras se le echaba encima un defensa. “Cuando vi que iba hacia la portería, sentí que iba a entrar”. Y entró. “Fue una sensación indescriptible, un momento de enorme alegría para mí y para todos los saudíes”. La victoria ante Argentina fue un acontecimiento nacional. “El fútbol significa muchísimo para nosotros. Fue increíble sentir la felicidad que provocó. No solo en Arabia Saudí, sino también más allá de sus fronteras. Si no hubiéramos ganado el partido, marcar un gol así no habría sido tan especial. Pero ha quedado para la historia”.Después de ese Mundial de Qatar, Cristiano Ronaldo se mudó a la liga saudí, una operación que atrajo mucho talento detrás del portugués. El nivel se ha disparado en el país. “La velocidad, la intensidad y la calidad del fútbol saudí son ahora mucho mejores”, dice. “El impacto más importante ha sido en los estándares de exigencia. Los jugadores extranjeros llegan con carreras extraordinarias, pero también con hábitos diarios excepcionales: cómo entrenan, cómo se recuperan, cómo se preparan, cómo compiten y cómo gestionan la presión. Para los jugadores jóvenes saudíes, eso no tiene precio”.Este Mundial constituye un escaparate para poner a prueba el salto del país después de varios miles de millones de inversión. En la primera jornada empataron contra Uruguay y hoy se enfrentan a una de las favoritas. “La selección española tiene una calidad extraordinaria y un estilo de juego muy característico”, dice. “Nosotros tenemos que jugar con concentración, disciplina y un fuerte espíritu colectivo”. Se trata de un test de altura: “Las expectativas sobre el fútbol saudí son hoy más altas que nunca”.
Salem Al-Dawsiri: “Vaya donde vaya, la gente quiere hablar de mi gol a Argentina”
El capitán de Arabia Saudí, que dio la victoria a su país ante la albiceleste en el Mundial de Qatar, recuerda su paso por España y cree que contra la Roja necesitan “concentración y espíritu colectivo”











