La pausa obligada de la pandemia y el retiro de la docencia universitaria confluyeron para que la doctora en Letras Adriana Musitano pusiera en marcha un proyecto que venía madurando entre la gestión cultural y la investigación académica.
Especializada en estética, hermenéutica y artes visuales, Musitano conocía de cerca el enorme costo económico que implica imprimir libros de arte tradicionales y la complejidad física de su distribución.
La respuesta a esos obstáculos fue fundar Bosquemadura, una editorial de arte nativa digital que prescinde del papel convencional para resguardar el equilibrio natural y las energías renovables.
El nombre del sello rinde homenaje a un verso del poeta mexicano Xavier Villarrutia y se apoya en una genealogía filosófica y poética que asume al bosque como un espacio que amplía las posibilidades del pensamiento.
El proyecto se inició formalmente en agosto de 2021 con la publicación de Pharus, un volumen de fotografía de Matilde Marín presentado de manera virtual desde la Academia Nacional de Bellas Artes.







