Pocos personajes tan peculiares, �nicos y, a su modo, revolucionarios como la cineasta Shahrbanoo Sadat (Teher�n, 1990). "Nac� en Ir�n. Y all� era una extranjera afgana. Cuando pude conocer mi pa�s, me llamaban iran�. M�s tarde, tras huir de Afganist�n y llegar a Alemania en 2021, me convert� oficialmente en una refugiada. Tengo la sensaci�n de que, en verdad, toda mi vida he sido eso, una refugiada. Y lo acepto. Ni me averg�enzo ni estoy orgullosa. Podr�a lamentarme, pero prefiero ver el lado positivo: tengo muchos hogares", comenta con iron�a y a modo de presentaci�n la directora de No Good Men (No hay hombres buenos), la pel�cula que tras inaugurar la Berlinale el pasado febrero se presenta ahora en el festival Cinemajove de Valencia como lo que es: el m�s inaudito ejercicio de cine en mucho tiempo.La pel�cula cuenta la historia de amor de una c�mara de televisi�n (la propia Sadat) y un reportero (Anwar Hashimi, que, en puridad, se interpreta a s� misom, pues lo que se cuenta es su historia). Los dos est�n casados, cada uno con sus respectivas parejas. Estamos en 2021, el a�o que la cineasta fue obligada a irse de su pa�s. Kabul vive la agon�a de un gobierno que apenas resiste el acoso talib�n con el apoyo cada vez m�s d�bil de las fuerzas internacionales en general y de Estados Unidos en particular. Y as� hasta que un d�a Joe Biden (s�, �l) da la orden de dejarlo todo. En apenas unos d�as, todo se derrumba.Lejos de cualquier lugar com�n, a distancia de toda expectativa de la audiencia m�s o menos entrenada en el drama porque s�, No Good Men no es ni alegato pol�tico ni simple reconstrucci�n hist�rica ni solo manifiesto feminista. Ni todo lo contrario, cabr�a a�adir. De hecho, si algo es, es comedia rom�ntica. "Mi sensaci�n es que nunca se cuenta la realidad de mi pa�s. Siempre se adopta un tono condescendiente destinado a dar l�stima. Y no. La gente all� tiene los mismos deseos y aspiraciones que en cualquier otro lugar. Me ofende un poco cuando la gente se extra�a de que una historia as� pueda ocurrir en Afganist�n. Perdona, pero somos seres humanos como cualesquiera otros con sus mismos deseos, expectativas y motivaciones. Los afganos no somos figurantes de una pel�cula de guerra", dice.Y sigue: "En verdad, no se trata solo de Afganist�n, sino tambi�n de contar la historia desde la perspectiva de las mujeres. Viviendo en una sociedad conservadora y machista, donde el patriarcado lo ocupa todo, no sab�a c�mo contar la historia desde esa perspectiva. Todas las historia de mi pa�s han sido narradas desde la perspectiva de los hombres". Pausa. "De hecho, fue mucho m�s tarde, cuando llevaba tiempo trabajando en el guion, que me di cuenta de que la pel�cula trataba sobre precisamente el patriarcado. El mundo occidental se escandaliza del machismo de los talibanes sin querer entender que el machismo ya estaba all�", razona la directora de un proyecto que, en verdad, ocupa cinco largometrajes.Shahrbanoo Sadat y Anwar Hashimi en un momento de No Good Men.MUNDOCuenta Sadar que la historia es una traducci�n libre de la propia vida del actor Anwar Hashimi mezclada con la experiencia en primera persona de la directora donde la ficci�n y la realidad compiten por dejarse una a la otra en evidencia. "Todo empez� cuando Hashimi, al que conoc� en la tele afgana cuando trabajaba de productora, que no como c�mara, me cont� que quer�a escribir un libro con su vida. Le dije que me mandara ocho folios. As� lo hizo. Luego, durante todo un a�o, escribi� 800 m�s. Y de ah� quiero sacar las cinco pel�culas", recuerda.De momento, dicho y hecho, ya tiene completadas Wolf and Sheep (2016), The Orphanage (2019) y la de ahora. Est� a solo dos de su prop�sito. "Tengo que decir que me tomar� un respiro. Llevo demasiado tiempo con este proyecto y me pesa la responsabilidad. Mi pr�xima pel�cula ser� de ciencia-ficci�n". �Perd�n? "S�, imagino la sociedad en Afaganist�n dentro de 50 a�os, en el futuro, con todos los conflictos superados". �Es una utop�a entonces? "No dir�a eso. Me imagino un r�gimen que finalmente purificar� Afganist�n y eliminar� por completo a las mujeres. Ser�a un pa�s solo de hombres". �Distop�a entonces? "Para las mujeres, sin duda". Y se r�e.Sadat est� convencida de que entre las muchas cosas que han cambiado definitivamente en su pa�s una se le antoja especialmente desconocida pese a su importancia. "Tras el colapso, muchos hombres han experimentado la emigraci�n por primera vez. Son refugiados y para ellos el culpable de todos sus males es el r�gimen talib�n. Y todo su empe�o es que las mujeres se sientan igual que ellos. Y no, ellas les replican que los talibanes son solo una versi�n mejorada del machismo que han sufrido durante d�cadas. Como ya no viven en Afganist�n, las mujeres se sienten libre por primera vez para hablar de sus experiencias. Y esto no se est� contando porque, de nuevo, no interesa", comenta.Sea como sea y por volver a No Good Men, la cinta acumula ya varios r�cords. No solo es la primera comedia rom�ntica con el r�gimen m�s machista y represor imaginable como tel�n de fondo y amenaza. Tambi�n se trata de la primera vez que el cine afgano ense�a un beso apasionado y la de Sadat es la primera pel�cula ambientada en Kabul y alrededores (aunque fue rodada en Alemania) en la que se ve un consolador para regocijo de su propietaria y de todas sus compa�eras. �Esto �ltimo me asegura que se ver� en mi pa�s. Da lo mismo que no haya salas de cine y que el r�gimen proh�ba el cine. La gente se las arreglar�, comenta se dir�a que feliz.Shahrbanoo Sadat est� convencida de que, pese a todo, el r�gimen talib�n acabar� por caer. "Los soldados, a los que se les ha lavado el cerebro en madrasas, llegan a la ciudad y se dan cuenta r�pidamente de que hay otras formas de vida mejores. Y quieren cambiar, casarse, tener una familia. Est�n perdiendo la confianza en sus l�deres. Eso unos. Otros se aburren de no tener con quien pelear y se alistan a otros grupos violentos. El problema es que Afganist�n se ha convertido en un campo de concentraci�n en un festival donde se congregan todos las bandas terroristas del mundo cercanas al ISIS y que llegan de Chechen�a o Uzbekist�n. Y lo preocupante es que cuando caigan los talibanes llegar�n otros a�n peores. A veces pienso que tendr�a que ocurrir otro 11-S para que el mundo se diera cuenta de su error�. Pausa."Y mientras sucede esto, al mundo solo le preocupa que las mujeres no vayan a la escuela. Pero, por favor, si las mandan ah� va a ser peor. La escuela ahora mismo solo cumple el prop�sito de lavar el cerebro. Todo se simplifica una barbaridad". Otra pausa y sigue: "Por otro lado, desde Alemania donde vivo, la situaci�n no es mucho m�s halag�e�a. Ves como todo el proceso de integraci�n falla y eso que hace que los refugiados se sientan solos y desplazados. Eso hace que acudan a la mezquita como �ltimo refugio. Y all� vuelven a ser adoctrinados. Es un c�rculo vicioso del que nadie parece querer darse cuenta".Cuenta Sadat que de ni�a, cuando huy� con su familia de Teher�n para refugiarse en un pueblo de las monta�as afganas, sus padres le concertaron un matrimonio. Primero, convenci� a sus progenitores de que lo de casarse no iba con ella, luego logr� que la admitieran en la escuela solo reservada para los ni�os, m�s tarde se fue a Kabul a estudiar F�sica y as� hasta que una vez all� cay� en la cuenta de que lo suyo era el cine. Y as� hasta No Good Men, una pel�cula que, como su directora, se antoja asombrosa, inclasificable y adorable. Todo a la vez. Pero sobre todo es una cinta que cuenta Afganist�n de manera tan justa y cierta que se dir�a del rev�s, justo lo contrario de como nos han ense�ado.
Shahrbanoo Sadat, directora afgana: "El mundo occidental se escandaliza del machismo de los talibanes sin querer entender que el machismo ya estaba all�"
Pocos personajes tan peculiares, �nicos y, a su modo, revolucionarios como la cineasta Shahrbanoo Sadat (Teher�n, 1990). "Nac� en Ir�n. Y all� era una extranjera afgana....







