Sin acritudNo se trata solo de proteger a quien hasta ayer encarnaba el alma del PSOE, sino de evitar la desestabilizaci�n interna antes de la derrota parlamentaria de los Presupuestos de 2027 y la consiguiente convocatoria electoralEl ex presidente del gobierno Jos� Luis Rodr�guez Zapatero.AP Photo/Bernat ArmangueActualizado Viernes,
junio
23:02Audio generado con IAEl hallazgo de las joyas en la caja fuerte de Rodr�guez Zapatero desconcert� primero al ecosistema sanchista, pero r�pidamente reactiv� el cierre de filas. Llama la atenci�n el tiempo que se ha tardado en proponer una versi�n s�lida y libre de consecuencias penales. Primero se habl�, con gran alivio, de herencia familiar, pero cuando se vio que su valor era enorme surgi� la tesis del regalo del rey saud� en 2007. Muchos se apresuraron a defenderla, incluso antes de que el propio ex presidente la haya verbalizado ante el juez Calama. Resulta inquietante la rapidez con la que una coartada se convierte en verdad oficial. Todo indica que estamos ante una segunda mentira construida para tapar algo peor.Lo verdaderamente grave no son solo las joyas. Es el clima de podredumbre moral. Resulta desolador escuchar a no pocos pol�ticos, tertulianos y periodistas esforzarse en relativizar los hechos.El repertorio de excusas resulta revelador. Fue un regalo. �Por qu� no se investiga a m�s ex presidentes? O la tesis conspirativa: forma parte de un golpe de Estado blando. Y la variante m�s obscena: en 2007 la �tica era otra, obviando el C�digo que el propio Zapatero aprob� dos a�os antes. Como si el soborno o el tr�fico de influencias significaran entonces algo distinto. Cada argumento, por separado, ya es d�bil. Juntos dibujan la normalizaci�n del cinismo.La �tica ha dejado de ser un criterio de juicio para convertirse en una variable t�ctica. Ese es el verdadero deterioro democr�tico. Ya lo vimos con la amnist�a. Muchos de quienes la consideraban inconstitucional y pol�ticamente destructiva acabaron bendici�ndola en pocas semanas y descubri�ndole virtudes insospechadas. El mecanismo es siempre el mismo: primero se rechaza algo por principio; despu�s, cuando conviene, se justifica con naturalidad.As� se entiende mejor el �prietas las filas� del ecosistema sanchista con Zapatero. No se trata solo de proteger a quien hasta ayer encarnaba el alma del PSOE, sino de evitar la desestabilizaci�n interna antes del desenlace que S�nchez ya tiene en la cabeza: la derrota parlamentaria de los Presupuestos de 2027 en oto�o y la consiguiente convocatoria electoral.La corrupci�n moral de una democracia comienza cuando una parte de la sociedad deja de preguntarse qu� est� mal y solo le interesa a qui�n beneficia cada revelaci�n. Cuando eso ocurre, todo acaba siendo negociable. Tambi�n la verdad.











