La VanguardiaBarcelona 26/05/2026 10:10 Actualizado a 26/05/2026 10:47 Las joyas que encontró la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en la caja fuerte del despacho del expresidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero durante los registros estarían valoradas “entre 30.000 y 50.000 euros”, según ha afirmado en las últimas horas el presidente del Ateneo de Madrid, Luis Arroyo, que ejerce como portavoz autorizado del expresidente.En declaraciones a diversos medios, Arroyo ha explicado que la caja fuerte que analizó la Policía fue trasladada al despacho de Zapatero en la calle Ferraz tras vender el hogar que compartía con su esposa, Sonsoles Espinosa. Según ha explicado, el exjefe del ejecutivo decidió este movimiento para no tener las joyas en su vivienda de alquiler donde no tenían caja fuerte, a la espera de que se construyera su nueva casa. El portavoz, que conoce a Zapatero desde hace muchos años y trabajó en Moncloa cuando era jefe del ejecutivo, ha compartido la explicación que ofreció la secretaria del exdirigente socialista, Gertrudis Alcázar, en la que señaló que el material hallado en la caja fuerte respondería sobre todo a la herencia de Espinosa y a “regalos de viajes”. Arroyo ha desmentido también que fueran regalos de Arabia Saudí “por valor de medio millón de euros”.En concreto, Arroyo ha explicado que las joyas provienen de las herencias de la madre del expresidente, de la madre de su esposa y también de dos tías de la familia. Según ha dicho, se trata principalmente de prendas antiguas y recuerdos familiares con un valor estimado de entre 30.000 y 50.000 euros. El portavoz ha lamentado especialmente que estos objetos aparezcan detallados dentro de las diligencias policiales y judiciales. “Para la familia es muy duro ver recuerdos familiares expuestos dentro de un sobre de plástico”, ha afirmado.Arroyo ha señalado que Zapatero considera las diligencias del juez José Luis Calama, que le sitúa en la cúspide de una trama de trafico de influencias, son un “error gigante” lleno de “conjeturas”, y ha achacado la cancelación de la hipoteca del expresidente que aparece en el auto del magistrado a la venta de otro inmueble. Así ha rechazado que la cancelación del préstamo hipotecario de 500.000 euros pueda interpretarse como un indicio de ingresos irregulares. Según ha explicado, Zapatero pudo liquidar la hipoteca gracias a la venta de otro inmueble de su propiedad, y no por presuntas contraprestaciones vinculadas al caso investigado.El portavoz ha insistido en que el expresidente mantiene su “tranquilidad absoluta” y considera que la investigación acabará demostrando que no hay base para sostener las sospechas de tráfico de influencias o enriquecimiento ilícito que aparecen en los informes policiales incorporados al sumario. Arroyo insiste en que Zapatero rechaza tajantemente haber intermediado en el préstamo concedido a la compañía Plus Ultra.Asimismo, en conversación con EFE, el portavoz hace notar que más allá de los encargos de asesoría que aceptó de la empresa Análisis Relevante de su amigo Julio Martínez, él no se siente responsable de otras actividades que haya podido realizar este empresario detenido en el marco de esta investigación. “Si dice el nombre de Zapatero, si lo utiliza o no lo utiliza y qué hace y cuántas sociedades tiene, y si una de ellas está en no sé dónde es que él (Zapatero) no puede ser responsable de eso”, reafirma.También apunta a EFE que el expresidente está convencido de que todo este asunto procede de una especie de “persecución” contra él que data de 2023, cuando comienza a cobrar un mayor protagonismo en el PSOE y a apoyar a Pedro Sánchez. Hasta que declare ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama el próximo 2 de junio, José Luis Rodríguez Zapatero se está dedicando a preparar su defensa, y quiere que sea el magistrado instructor el primero en escuchar sus explicaciones. En todo caso, el portavoz ha deslizado que la citación podría posponerse a petición de la defensa de Zapatero por la ingente cantidad de información que debe analizar.