Pol�ticaEn Moncloa mantienen el apoyo al ex presidente del Gobierno y rechazan "comentar los detalles de un proceso en marcha"El presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, el pasado mi�rcoles en el CongresoEFEActualizado Viernes,

junio

22:57Audio generado con IANo lo crey�. Y se gan� el calificativo del ap�stol incr�dulo. "Si no veo en sus manos la se�al de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo", les dijo Santo Tom�s al resto de disc�pulos de Jes�s cuando estos le relataron la aparici�n de Jes�s resucitado, tal y como recoge el Evangelio seg�n San Juan. Los socialistas tambi�n permanecieron incr�dulos cuando conocieron la imputaci�n del ex presidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero por delitos de corrupci�n. No quer�an creer. Exig�an meter los dedos en las llagas. Su mano metida en el costado fue el auto del juez Santiago Pedraz y el sumario con los informes de la UCO. Sus dedos en los agujeros de los clavos, la tasaci�n de las joyas encontradas en una caja fuerte en su oficina, tasadas de forma preliminar en 1.323.915 euros, cuyo origen "en estos momentos no est� justificado", lo que ha derivado en una nueva investigaci�n por delitos fiscal y de contrabando.La imputaci�n de nuevos delitos a Zapatero y el conocimiento de las millonarias joyas que guardaba en su caja fuerte han sumido en la incredulidad y la estupefacci�n al PSOE. "Estamos pasmados", confiesa un cargo socialista. "Lo que m�s nos ha llamado la atenci�n es lo de las joyas", admite un miembro de la Ejecutiva del PSOE. "No nos ha gustado nada. Pero ahora la Justicia tiene que ir hasta el final, porque si no todo queda convertido en un circo que degrada la pol�tica".Nadie en el PSOE presupon�a af�n materialista y codicia en Zapatero, el "padre" del PSOE de Pedro S�nchez. "�Ninguno sab�amos ni que ten�a una caja fuerte!", confiesan varios miembros destacados del partido. La guardaba en su oficina de ex presidente del Gobierno, situada en la madrile�a calle de Ferraz, enfrente de la sede central del partido, un piso de 181 metros y propiedad de la formaci�n. En los socialistas ha sido un mazazo el "contraste entre lo que todos pens�bamos de �l, una persona austera, a la que le importaba un pimiento el dinero, y lo que leemos en la investigaci�n".Los clavos que atan al PSOE y al Gobierno en la cruz de las investigaciones por presunta corrupci�n son varios: el caso Mascarillas, la investigaci�n a Zapatero, las llamadas cloacas del PSOE, los casos de Bego�a G�mez o David S�nchez... "Puede ser mucho m�s grave todo lo relacionado con el caso Leire, pero lo de Zapatero es mucho m�s jodido para nosotros", admite un socialista con cargo en Madrid. La incomodidad y el da�o que genera este caso entre los socialistas qued� patente este viernes cuando se le pregunt� por ello a Jos� Ram�n G�mez Besteiro, secretario general del PSOE gallego, que ech� balones fuera respondiendo que la "verdadera joya que le interesa a los gallegos" es la sanidad p�blica y que, seg�n ha denunciado, "est� siendo atacada" por la "falta de recursos" por parte del Partido Popular.El conocimiento de una primera tasaci�n de las joyas y la decisi�n del juez de abrir una pieza separada del caso Plus Ultra para investigar a Zapatero por delito fiscal y de contrabando en relaci�n con las joyas halladas es una prueba de fe para muchos que quieren seguir creyendo. "Esperamos que pueda explicar y aclarar todo", es el deseo de un bar�n socialista. "Mantenemos el apoyo [a Zapatero]. No vamos a comentar los detalles de un proceso en marcha", sostienen fuentes de La Moncloa. "Esperamos que Zapatero declare ante el juez el mi�rcoles y el jueves donde dar� todas las explicaciones pertinentes", apuntan desde Ferraz. Un "apoyo y confianza" al que p�blicamente puso voz la ministra de Ciencia, Innovaci�n y Universidades, Diana Morant, que aprovech� para ahondar en el choque entre el Gobierno y algunos jueces, sembrado dudas sobre sus instrucciones: "Hay un doble rasero y la justicia no es igual para todos y no se aplica igual para todos".Pero esa teor�a de la conspiraci�n no es compartida por sus socios de coalici�n. La ministra de Sanidad, M�nica Garc�a, miembro de Sumar, pidi� explicaciones a Zapatero, "sabiendo que los ex presidentes tienen una salida muy digna, muy honrosa, que se les ofrece dentro del Consejo de Estado, por ejemplo, y con unos sueldos vitalicios a los que todos han renunciado por dedicarse a sus labores privadas".En el Gobierno esperaban que la visita del Papa Le�n XIV a Espa�a, que se ha desarrollado durante estos �ltimos siete d�as, y el inicio del Mundial de f�tbol supusiera una distracci�n que les concediera un alivio, aire para respirar. Pero el avance de las investigaciones y el conocimiento de nuevos detalles en la presunta trama de las cloacas del PSOE y del caso Zapatero no han dado tregua alguna.