Si Espa�a ha conseguido registrar en los �ltimos a�os un crecimiento econ�mico superior al del promedio de la Uni�n Europea ha sido, entre otros factores, gracias a la inmigraci�n, que ha sido responsable de la mitad del avance del Producto Interior Bruto (PIB) registrado en nuestro pa�s desde el a�o 2022. Los extranjeros reci�n llegados a nuestro pa�s han ocupado dos tercios de los puestos de trabajo, sin perjudicar el empleo de los nativos, y han contribuido a la econom�a en m�s proporci�n que los aut�ctonos, pero tambi�n han supuesto un freno al avance de la productividad y los salarios. "Una aproximaci�n basada en descomposiciones contables indica que en el per�odo 2022-2025, la poblaci�n inmigrante habr�a explicado en torno a la mitad (1,7 puntos porcentuales) del avance observado en el PIB y algo m�s de dos tercios del avance del empleo. En t�rminos del PIB per c�pita, la inmigraci�n habr�a contribuido en 0,5 puntos porcentuales al crecimiento medio anual (2,7 %)", apunta el Banco de Espa�a en su Informe Anual, presentado esta semana. Nuestro pa�s est� inmerso en un ciclo expansivo que, al igual que ocurri� a comienzos de los a�os 2000, ha estado caracterizado por los elevados flujos de entrada de inmigrantes, si bien en esta ocasi�n su composici�n es distinta. Seg�n microdatos censales utilizados por la instituci�n que preside Jos� Luis Escriv�, ahora ha aumentado el peso de los extranjeros procedentes de Am�rica Latina, en detrimento de los que vienen de otros pa�ses de la Uni�n Europea. "En t�rminos educativos, se observa un aumento del porcentaje de inmigrantes con educaci�n universitaria, aunque tambi�n se ha observado un cierto aumento de aquellos con estudios primarios. Esto es relevante, dado que la inmigraci�n hacia Espa�a ha presentado tradicionalmente una elevada proporci�n de personas con bajos niveles de cualificaci�n, en l�nea con la utilizaci�n de canales de entrada poco selectivos, flujos irregulares y procesos de regularizaci�n ex post".El mercado laboral se ha nutrido en estos �ltimos tres a�os de esta poblaci�n for�nea, que ha ocupado dos de cada tres puestos. Sin embargo, esta din�mica, seg�n el Banco de Espa�a, no ha tenido "efectos estad�sticamente significativos sobre la tasa de empleo de los trabajadores nativos". Se asume que son puestos de trabajo que los locales no quer�an ocupar. S� se ha producido, sin embargo, un proceso de reasignaci�n: los nativos tienden a reducir su peso relativo en campos como la agricultura, la industria y la construcci�n, y a concentrarse progresivamente en ramas del sector servicios."Como ya ocurri� entre 2005 y 2008, en el actual ciclo expansivo Espa�a ha vuelto a destacar en la atracci�n de inmigrantes, algo que se ha visto favorecido por un sistema de acogida m�s flexible que el de otros pa�ses europeos. Los flujos migratorios han desempe�ado un papel central en el dinamismo reciente de la econom�a espa�ola, especialmente a trav�s del empleo y la oferta de trabajo. Adem�s, la evidencia disponible sugiere que estos flujos no han reducido las oportunidades laborales de los trabajadores nativos", apunta el supervisor.En t�rminos econ�micos, por tanto, la aportaci�n de los inmigraci�n ha sido positiva: han contribuido al crecimiento -principalmente v�a consumo- y al crecimiento del empleo, sin afectar al empleo local, si bien su incorporaci�n al mercado laboral ha podido actuar como freno a la productividad y, en consecuencia, a la evoluci�n de los salarios. "La llegada de trabajadores inmigrantes incrementa la oferta laboral, lo que podr�a ejercer presiones a la baja sobre los salarios en determinados segmentos ocupacionales o niveles de cualificaci�n", se�ala el Banco de Espa�a. "Cuando aumenta la oferta de trabajo no permite que aumenten los salarios", aclaraba el director general de Econom�a, David L�pez Salido, en rueda de prensa. Con esta misma tesis coincide la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que apunta que "un incremento de la oferta de trabajo siempre va a reducir costes porque va a hacer que haya menos tensiones" o BBVA Research, que en su �ltimo informe Situaci�n Espa�a se�alaba que la poblaci�n inmigrante registra un diferencial de productividad negativo frente a la nacida en Espa�a y tiene peores condiciones laborales -est�n sobrerrepresentadas en los contratos temporales, fijos discontinuos y empleos de fin de semana, aunque han aumentado presencia en los indefinidos-. No es porque de por s� sean menos productivos que los nativos, sino porque se ocupan mayoritariamente en empleos menos productivos, lo que genera un efecto composici�n. "El PIB por hora trabajada de la poblaci�n extranjera o con doble nacionalidad es un 19% inferior al de la espa�ola. Entre los factores que explican estas diferencias se encuentran algunos que podr�an desaparecer con el tiempo, como la capacidad de acceder a puestos directivos o la antig�edad en la empresa. Sin embargo, otros, como el nivel educativo o el empleo p�blico, pueden requerir de pol�ticas p�blicas de formaci�n", agregan.�Implica entonces que los salarios de los nativos crecen menos? El Banco de Espa�a sostiene lo contrario: "La inmigraci�n tambi�n puede generar efectos positivos sobre los salarios de los nativos a trav�s de mecanismos de complementariedad, al permitir una especializaci�n hacia tareas de mayor productividad o valor a�adido", aunque admiten que "la identificaci�n emp�rica de estos efectos resulta especialmente compleja en un contexto caracterizado por la reasignaci�n sectorial de los trabajadores nativos documentada previamente, lo que dificulta aislar el impacto directo de la inmigraci�n sobre los salarios observados".