Achraf Khalifa, director del parador de El Hierro, se pone al teléfono en una primera toma de contacto desde Madrid para preparar este reportaje. —¿Qué tiene esta isla?—Cuando llegues vas a sentir que estás en un escondite, en otro mundo. —¿Como en La Palma?—No. Aquí no hay Mercadona ni Burger King. No hay industria. No hay autovías. En El Hierro puedes pasarte 15 minutos conduciendo sin cruzarte con nadie. Vas a decir: ‘Qué pasa, aquí no hay gente’. La referencia al coche resulta pertinente porque en El Hierro se está todo el rato en marcha, de un lado para el otro. Se descansa haciendo cosas. Y que no se entienda la isla como un lugar salvaje solo para aventureros. La inclusión es máxima. Para hacer esnórquel no hay edad, basta con saber nadar. Raquel Marcos, la instructora, facilita el neopreno y la gafas, y elige la zona en la que sumergirse con arreglo al tiempo y la luz. Tanto impresiona lo que hay dentro del agua como lo que se ve enfrente, la montaña volcánica, la isla más joven de las Canarias, la menos erosionada, no ha habido tiempo para que se formen playas de arena. Marcos lo explica todo.Con meter la cabeza en el agua una sola vez, se alcanza otra dimensión, como estar en un acuario, en un videojuego, gafas de realidad aumentada; un cardumen de barracudas se protege en círculo, nadas con ellas; una raya planea por el fondo en busca de cangrejos, la sigues; una caracola yace viva en el lecho. “Las aguas son tan claras que la visibilidad es de unos 70 metros, apenas hay sedimentación”, asegura la vallisoletana Marcos, que tenía una empresa de buceo en el mar Rojo. El buceo ya sí es otra cosa más exigente. El Hierro es un destino de buceadores, gente que viene solo a eso. Pero en el esnórquel, con una explicación de 10 minutos a cargo de la instructora se alcanza la excelencia.Lo del coche: el camino al parador es un espectáculo, se conduce por la costa, el mar queda a un lado, una ladera negra al otro. El hotel se ubica en el sureste, en el final de una carretera, por ese camino se va solo a eso, incluso se atraviesa un túnel de 950 metros de un solo sentido, a la salida sobresale en el agua el roque de la Bonanza; conviene parar y acercarse a pie a ese dique volcánico que emerge a 15 metros de la costa.Dentro del parador