Ucrania está decidida a bloquear el acceso a Crimea. Los ataques de drones han convertido la autopista que conecta la parte septentrional de Rusia con este territorio ocupado en un infierno para los camiones y, en los últimos días, han logrado dañar los principales puentes que unen la península con el continente.

El objetivo es dejar sin suministros a los soldados rusos del frente sur y agotar las defensas antiaéreas, pero el resultado es una escasez de combustible y alimentos que los crimeos nunca antes habían experimentado a este nivel. Un asedio que también ha obligado a reducir la circulación de trenes desde Rusia y ha disparado las cancelaciones de reservas turísticas justo al inicio de la temporada de verano.