NoticiaLos científicos encontraron que algunas personas con autismo presentan hiperconectividad cerebral, es decir, conexiones más fuertes de lo habitual entre regiones del cerebro. Foto: Imagen de referencia generada por IA.PERIODISTA19.06.2026 10:02 Actualizado: 19.06.2026 10:02

Tras años de búsqueda de una característica común del autismo en el cerebro, un equipo internacional de investigadores reportó la identificación de al menos dos subtipos predominantes del trastorno del espectro autista (TEA), diferenciados por la forma en que se conectan distintas regiones cerebrales.Según un estudio publicado en la revista 'Nature Neuroscience', los científicos encontraron que algunas personas con autismo presentan hiperconectividad cerebral, es decir, conexiones más fuertes de lo habitual entre regiones del cerebro, mientras que otras muestran hipoconectividad, caracterizada por conexiones más débiles. LEA TAMBIÉN Alessandro Gozzi, investigador del Instituto Italiano de Tecnología en Rovereto y autor principal del trabajo, señaló a 'New Scientist' que los resultados permitieron demostrar la existencia de subtipos dominantes de autismo asociados a bases biológicas diferentes.El trabajo se suma a investigaciones previas sobre la diversidad del autismo. Foto:iStock.Hallazgos a partir de resonancias magnéticas funcionalesLos investigadores utilizaron resonancias magnéticas funcionales (RMF) para analizar la actividad cerebral y determinar patrones de conectividad. De acuerdo con el estudio, las dos firmas observadas —hiperconectividad e hipoconectividad— estarían vinculadas a mecanismos biológicos distintos. Los autores también identificaron casos en los que ambos patrones coexistían o cambiaban durante el desarrollo infantil.El trabajo se suma a investigaciones previas sobre la diversidad del autismo. En 2025, un estudio publicado en Nature Genetics había propuesto cuatro tipos de autismo tras analizar más de 230 características conductuales en 5.000 niños, aunque con una metodología distinta centrada en el comportamiento y no en imágenes cerebrales. LEA TAMBIÉN Experimentos en modelos animalesComo parte de la investigación, los científicos realizaron resonancias magnéticas funcionales en 20 cepas de ratones que portaban mutaciones genéticas relacionadas con el autismo en humanos. Once de esas cepas mostraron predominantemente hipoconectividad, mientras que nueve presentaron hiperconectividad.Según reportó Science Alert, los genes asociados a la hipoconectividad interactuaban principalmente con proteínas relacionadas con las sinapsis, las estructuras que permiten la comunicación entre neuronas. En contraste, los genes vinculados a la hiperconectividad estaban conectados con procesos de regulación genética y con el sistema inmunológico.La neurocientífica Adriana Di Martino, coautora del estudio e integrante del Child Mind Institute de Estados Unidos, explicó a Science Alert que los modelos de ratón funcionaron como una referencia biológica para identificar qué mecanismos estaban detrás de cada patrón de conectividad y posteriormente rastrear esas mismas señales en seres humanos.El 24 % presentó patrones de hipoconectividad y el 17 % mostró hiperconectividad. Foto:iStock.Resultados en personas con autismoPosteriormente, los investigadores analizaron datos de resonancias magnéticas funcionales correspondientes a 940 personas con autismo y 1.036 individuos neurotípicos de edades comparables. Entre las personas autistas, el 24 % presentó patrones de hipoconectividad y el 17 % mostró hiperconectividad.De acuerdo con Gozzi, los resultados respaldan la existencia de al menos dos subtipos predominantes y biológicamente diferenciados. Sin embargo, el 59 % de los participantes con autismo no pudo clasificarse dentro de ninguna de estas categorías.El investigador aclaró que el estudio no busca afirmar que únicamente existan dos subtipos de autismo, sino que esos fueron los patrones que el equipo logró identificar y caracterizar con mayor precisión mediante la metodología utilizada. LEA TAMBIÉN Posibles implicaciones clínicasEl trastorno del espectro autista es una condición que acompaña a la persona durante toda su vida. Los expertos citados en el artículo señalan que, si estos subtipos pueden confirmarse y diagnosticarse de manera fiable, podrían desarrollarse tratamientos más adaptados a las características biológicas de cada grupo.Los autores consideran que este enfoque podría contribuir a reemplazar estrategias generales de tratamiento por intervenciones más específicas, ajustadas a las diferencias biológicas observadas entre personas con autismo.Natalie Sauerwald, investigadora del Instituto Flatiron de Nueva York que no participó en el estudio, afirmó a New Scientist que los resultados ayudan a comprender mejor la heterogeneidad del autismo y los mecanismos biológicos que podrían estar involucrados.No obstante, la experta señaló limitaciones relacionadas con el uso de modelos animales. Explicó que existen cientos de genes asociados al riesgo de desarrollar TEA y que las mutaciones estudiadas en ratones no representan toda la diversidad genética observada en las personas.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.