La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha comparecido este viernes en el Senado y ha rechazado dar detalles sobre las reuniones que miembros de la Fiscalía mantuvieron con un abogado y Leire Díez. “Se ha dado cumplida información al magistrado que nos ha requerido”, se ha limitado a afirmar. Pero también ha salido en defensa del Ministerio Público ante las críticas de PP y Vox de haber maniobrado junto con esa trama. “Se ha insinuado que la Fiscalía puede estar al servicio de una trama criminal, eso es una falta de respeto absoluto a la institución”.
“Los 2.804 fiscales de España trabajan con rigor, con absoluta imparcialidad y con autonomía. Hablar de que somos parte de una trama criminal es poner ese trabajo diario a los pies de los caballos. La Fiscalía de ninguna manera se puede entender vinculada a una trama criminal”.
También ha negado haber impartido algún tipo de orden a los fiscales Anticorrupción que llevan las riendas de algunas de las investigaciones más comprometidas para el Gobierno y el PSOE. “No he tenido que dar ninguna instrucción, ni en el caso Leire, ni Koldo ni Plus Ultra, no ha habido ningún tipo de instrucción”.
La fiscal general, que tomó posesión del cargo a finales de 2025 como sucesora de Álvaro García Ortiz tras su condena, ha comparecido este viernes en la Comisión de Justicia del Senado después de que su departamento haya informado por escrito a la Audiencia Nacional de las dos reuniones que mantuvieron con el abogado Jacobo Teijelo, hoy imputado en el caso Leire, y la propia Leire Díez, que en esas reuniones fue identificada como colaboradora del despacho de este letrado. Dos reuniones, afirmó la Fiscalía ante el juez Santiago Pedraz, “en el marco de la más absoluta normalidad institucional” y en las que el letrado Teijelo expuso “alegaciones carentes de cualquier tipo de sustento probatorio”.









