Actualizado a las 13:05h.

El entorno de José Luis Rodríguez Zapatero ha vuelto a sufrir un nuevo revés apenas 24 horas después de su declaración ante la Audiencia Nacional como imputado en el caso Plus Ultra. Este pasado jueves, el juez José Luis Calama acordó investigar a las dos hijas del expresidente del Gobierno, Alba y Laura Rodríguez Espinosa, y a su secretaria Gertrudis Alcázar, dentro de la causa judicial que coloca al político como el presunto líder de una red ilícita de influencias.

Según señala el magistrado, la agencia de comunicación de las hijas del exlíder del Ejecutivo, Whathefav, se empleó con un «papel instrumental en la canalización, ocultación o facilitación de operativas relevantes para los hechos». A pesar de que este defendió en su declaración que la sociedad se dedicaba a elaborar planes de comunicación de empresas con las que él colaboraba, la Fiscalía Anticorrupción y Calama consideran que se utilizó como instrumento para que el dinero ilícito llegara a Zapatero.

La investigación recoge ahora que, durante los años que la presunta trama delictiva actuó, Whathefav recibió diversos pagos procedentes de sociedades vinculadas a la red investigada. Entre ellos, se encuentran los relacionados con la empresa Análisis Relevante, una consultora propiedad del empresario Julio Martínez Martínez, amigo de Zapatero y figura central en la investigación del rescate. Durante esos años, la agencia de Laura y Alba habría ingresado la suma de 239.000 euros por la maquetación de informes.