Flávio Bolsonaro presentó en São Paulo el plan de seguridad Brasil sin Miedo con 12 medidas para la presidencia de Brasil. (REUTERS/Alexandre Meneghini)Flávio Bolsonaro, candidato a la presidencia de Brasil, presentó este jueves en São Paulo un plan de 12 medidas de seguridad que incluye un “paredón” militar en las fronteras, cárceles al estilo de El Salvador, castración química para violadores y rebaja de la edad penal a los 16 años.El senador expuso el programa, denominado “Brasil sin Miedo”, en un teatro de la avenida Faria Lima, el principal centro financiero de la ciudad. Lo presentó acompañado por el exjuez del caso Lava Jato, el actual senador Sérgio Moro, y el exsecretario de Seguridad paulista Guilherme Derrite.PUBLICIDAD“Hoy, el brasileño vive a merced de facciones criminales que controlan el territorio. Estamos cansados y vamos a retomar el control del país”, afirmó Bolsonaro.Como primera medida, anunció que el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho —las dos redes criminales más poderosas del país, que controlan la actividad delictiva en amplias zonas de Brasil— serán declaradas organizaciones narcoterroristas. La designación se alinea con una decisión que ya adoptó el gobierno de Donald Trump a finales de mayo, cuando ambos grupos recibieron esa misma clasificación a nivel internacional tras gestiones del propio candidato en Washington.PUBLICIDADEl programa de Flávio Bolsonaro propone declarar al PCC y al Comando Vermelho como organizaciones narcoterroristas en Brasil. (REUTERS/Alexandre Meneghini)La clasificación permitirá, según el plan, perseguir a sus integrantes con “fuerza máxima” e invertir en inteligencia para asfixiar sus actividades financieras. “Bandido armado con fusil en la mano será bandido abatido por las fuerzas de seguridad”, expresó.El presidente Luiz Inácio Lula da Silva criticó la decisión de Trump, calificándola de injerencia indebida en los asuntos internos del país, mientras que expertos jurídicos advirtieron de posibles repercusiones para las empresas que operan en Brasil.PUBLICIDADBolsonaro prometió construir cinco centros penitenciarios de máxima seguridad inspirados en el modelo del presidente salvadoreño Nayib Bukele. Los detenidos de mayor riesgo vivirán aislados, sin acceso a teléfonos celulares, y solo podrán recibir visitas monitoreadas.Los reclusos deberán además “pagarse su estadía” trabajando, y una parte de lo producido se destinará a un subsidio para familias de víctimas de la inseguridad. “Se trata de quitarle el miedo a los ciudadanos y ponerlo en manos de los delincuentes”, declaró.PUBLICIDADEl Sistema Nacional de Fronteras sumaría al Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea Brasileña para levantar un paredón contra armas y drogas en Brasil. (REUTERS/Alexandre Meneghini)Se comprometió también a rebajar la edad de imputabilidad penal de 18 a 16 años, y hasta los 14 en casos de mayor gravedad como violación, narcotráfico, tortura y asesinato. En esa misma línea, aseveró que impulsará la castración química para violadores.En materia de fronteras, anunció la creación del "Sistema Nacional de Fronteras“, una fuerza integrada por el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea Brasileña, equipada con tecnología y armamento de guerra. Su objetivo es levantar un “paredón” físico y tecnológico para frenar el ingreso de armas y drogas que alimentan al narcotráfico internacional. La propuesta incluye además duplicar como mínimo las inversiones federales en seguridad pública con respecto a la administración actual.PUBLICIDADLas encuestas más recientes ubican al candidato casi 6 puntos por debajo de Lula. Su respaldo ha retrocedido en las últimas semanas tras confirmarse que recibió dinero de un banquero —hoy encarcelado— para financiar una película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple condena por orquestar un intento de golpe de Estado.(Con información de EFE y Reuters)
El plan de seguridad de Flávio Bolsonaro: cárceles al estilo Bukele, castración química y un muro militar en las fronteras
El paquete de 12 medidas, que endurece penas y recorta garantías, busca capitalizar el hartazgo ciudadano ante el crimen organizado










