“Análisis Relevante no sería nada sin usted”: con esa afirmación, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama puso el foco sobre el nudo del caso ante el que declaró José Luis Rodríguez Zapatero el pasado miércoles, en la primera comparecencia de un expresidente del Gobierno como investigado por presuntos delitos de corrupción. El magistrado insistió: “Si no hubiera estado usted, Análisis Relevante habría quebrado”, se puede escuchar en el audio de la vista, al que ha tenido acceso Infobae. Rodríguez Zapatero lo rebatió, pero no convenció al juez, que sostiene que la declaración no logró “desvirtuar los indicios”.El intercambio sobre Análisis Relevante fue uno de los ejes del interrogatorio, que se prolongó en torno a tres horas en el Juzgado Central de Instrucción número 4. Calama puso sobre la mesa el informe elaborado por la Agencia Tributaria (AEAT) sobre los movimientos financieros de la consultora, propiedad del empresario Julio Martínez Martínez, conocido como ‘Julito’, amigo de Zapatero desde 2011. Las cifras que el magistrado desgranó ante el expresidente eran contundentes: entre 2020 y 2025, la consultora transfirió 490.780 euros al expresidente como autónomo y otros 239.755 euros a What The Fav, la agencia de comunicación digital de sus hijas Laura y Alba Rodríguez Espinosa. “Básicamente, el dinero que entra en Análisis Relevante va a usted como persona física y también a sus hijas”, le señaló Calama. El único colaborador adicional en la elaboración de informes, un exasesor del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) llamado Sergio Sánchez, percibió en ese mismo periodo unos 18.000 euros en total.PUBLICIDADAnte esos datos, el juez formuló sus dos afirmaciones más directas: que la consultora no habría sido nada sin Zapatero, “basta verlo desde el punto de vista de los gastos y de los ingresos”, y que sin él habría quebrado. El expresidente respondió que otras muchas consultoras también lo habían contratado como figura principal y que eso no define la naturaleza jurídica ni comercial de una empresa. Calama no dio por buena la explicación. Fue en ese tramo cuando el magistrado también se vio obligado a justificar ante el expresidente la dureza de su interrogatorio: “Señor Zapatero, tiene que entender que yo no soy una madre abadesa, sino un juez instructor, y tengo que muchas veces ser incisivo para aclarar”. El expresidente le interrumpió para recordarle que le amparaba la presunción de inocencia. “Absolutamente”, respondió Calama.Otro de los tramos más tensos del interrogatorio giró en torno a la falta absoluta de documentación que respaldara la relación entre Zapatero y la consultora. El expresidente admitió que nunca firmó un contrato escrito con Análisis Relevante, que no existían hojas de encargo ni correos electrónicos que acreditaran los trabajos concretos que se le encomendaban, y que los encargos llegaban por vía verbal, por teléfono o en persona, al amparo de la confianza acumulada con Martínez Martínez. “No tenemos contratos escritos, no tenemos hojas de encargo escritas y no tenemos trasiego de correos electrónicos”, resumió el propio magistrado. Zapatero reconoció además que no usa el correo electrónico y que toda su comunicación escrita pasa por su secretaria, Gertrudis Alcázar.PUBLICIDADEl juez le advirtió que esa forma de operar no es habitual en el sector y que la AEAT utiliza precisamente la trazabilidad documental para verificar la realidad de los servicios de consultoría. La respuesta del expresidente fue que ese modelo es frecuente en el mundo de las asesorías y que el acuerdo con Martínez Martínez contemplaba una “cantidad global” de en torno a 90.000 euros anuales, sin que supiera de antemano cuánto cobraría por cada encargo. Calama concluyó que una retribución de esa entidad “sin hojas de encargo, sin precio, por informes verbales, sin trasiego de correos... suena a dinámica de blanqueo”.Otra línea de cuestionamiento del magistrado apuntó a la naturaleza de los trabajos facturados. Zapatero reveló que los informes que elaboraba para la consultora no eran documentos específicos encargados por cada empresa pagadora, sino análisis generales de geopolítica y geoestrategia que luego se distribuían a todos los clientes a la vez, e incluso a terceros considerados potenciales interesados, de forma gratuita. Calama lo describió con una imagen: eran “una especie de urbi et orbe para quien los quiera ver”, en alusión a la bendición papal dirigida a Roma y al mundo entero. Zapatero no rebatió esa descripción y reconoció que los informes escritos eran solo “una parte relativamente pequeña” de su actividad, que incluía también reuniones, viajes y asesoramiento oral. Pese a ello, no aportó ningún ejemplo de informe escrito durante la declaración.PUBLICIDADJosé Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno, a su llegada a la Audiencia Nacional. (EFE)La tesis de los investigadores de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) es que esos informes eran una cobertura formal para canalizar las comisiones que habrían pagado empresas beneficiadas por la presunta trama de tráfico de influencias liderada, según el instructor, por el expresidente.El expresidente reconoció sin ambigüedad que fue él quien propuso a Martínez Martínez que sus hijas prestaran servicios a Análisis Relevante. “Yo le propuse al señor Julio Martínez, en su condición de empresario de Análisis Relevante, que podían mis hijas, con su agencia de comunicación digital, prestar una colaboración formal”, declaró ante el juez. Zapatero defendió que What The Fav era una firma con trayectoria propia, con trabajadores a su cargo y sin contratos con ninguna administración pública. Su función, según el expresidente, era la maquetación, edición y distribución de los informes que él elaboraba junto a Sergio Sánchez. El magistrado, en su auto posterior, señaló que el trabajo de las hijas “no aportaba valor propio” y vio en esa estructura una lógica “orientada a justificar pagos”.PUBLICIDADLa investigación sitúa a Plus Ultra como uno de los principales clientes de Análisis Relevante durante los años del rescate público de 53 millones de euros que el Gobierno autorizó en 2021. Zapatero declaró que nunca se reunió con los directivos de la aerolínea, que no les hizo informes específicos y que su único contacto con el presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, fue un almuerzo en 2024, muy posterior al rescate. El juez le preguntó directamente por qué con todos los demás clientes de la consultora sí interactuaba y con Plus Ultra no. El expresidente respondió que esa relación la llevaba Martínez Martínez de forma más directa. “No hablé con ninguna autoridad política, con ningún funcionario, con ningún empleado público sobre el rescate de Plus Ultra. En ningún momento, en ninguna circunstancia”, afirmó.El empresario Julio Martínez, socio y amigo de José Luis Rodríguez Zapatero, en el Senado. (Carlos Luján/Europa Press)