Nuevo portazo judicial a la inmersión lingüística, ahora desde Estrasburgo. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha rechazado que la imposición del 25% de castellano en el aula vulnere los derechos fundamentales de las familias partidarias de mantener la inmersión en catalán.

Así se ha pronunciado el tribunal en respuesta a la demanda interpuesta por 21 padres y madres de la escuela de Canet de Mar (Barcelona) a la que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) impuso el 25% de castellano a petición de una familia de una alumna.

El caso de la familia de Canet, que llegó a formar parte del debate político nacional, supuso la puntilla al sistema de inmersión lingüística que gozó de un gran consenso social en Catalunya en los 80. La sentencia del Constitucional del Estatut de 2010 fue el inicio, y distintas decisiones judiciales aceptando las demandas de una minoría de familias terminaron de desmontarlo.

El intento de un nuevo pacto de una mayoría de partidos del Parlament (PSC, Junts, ERC y Comuns) para una normativa lingüística que intentara mantener el catalán en el aula, en un context de descenso en el uso de la lengua en detrimiento del castellano, se encuentra pendiente de sentencia en el Constitucional.