Madrid (EFE).- El Banco de España ha mantenido sin cambios su previsión de crecimiento económico para 2026, en el 2,3 %, mientras que ha revisado seis décimas al alza la inflación, hasta el 3,6 %, debido a las consecuencias del desajuste en los mercados energéticos provocado por el conflicto en Oriente Medio.
Según explica la entidad en el informe trimestral sobre la economía española publicado este jueves, la incertidumbre «sigue siendo elevada», pero la perspectiva de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán ha reducido la probabilidad de una nueva escalada de precios de las materias primas energéticas.
En este contexto internacional, la economía española mantuvo un «sólido ritmo de crecimiento» en el primer trimestre de 2026, aunque muestra «signos de desaceleración» por la pérdida de dinamismo de la demanda interna, tanto del consumo privado como de la inversión.
Previsión para el segundo trimestre
La entidad prevé que en el segundo trimestre el producto interior bruto (PIB) podría crecer entre un 0,5 y un 0,6 % con respecto al primer trimestre.










