Madrid (EFE).- El Banco de España ha elevado una décima, al 2,3 %, su previsión de crecimiento para 2026, si bien esa décima es el resultado neto de sumar dos décimas por la aceleración de la economía en el cuarto trimestre, de restar cuatro décimas del impacto de la guerra en Irán y de sumar otras tres décimas por el plan de respuesta del Gobierno.
De esta forma, sin la crisis por el conflicto en Oriente Medio la previsión habría subido al 2,4 %, mientras que contando con la guerra, pero sin el plan para mitigar sus efectos, habría bajado al 2 %, según las proyecciones macroeconómicas actualizadas por el Banco de España este viernes.
Al margen de la crisis sobrevenida en marzo, el crecimiento económico se seguirá apoyando fundamentalmente en la demanda interna (consumo e inversión), que aporta tres puntos porcentuales al avance del 2,3 %, mientras que la demanda externa (exportaciones e importaciones) restará 0,7 puntos.
Fachada del Banco de España y la estación de metro. EFE/Emilio Naranjo
En los próximos trimestres se seguirá creando empleo, aunque a un ritmo más moderado, del 2,2 % en 2026 (frente al 2,7 % de 2025), mientras que la productividad por ocupado permanecerá débil y la tasa de paro reduciría su ritmo de mejora con respecto a lo observado en los años precedentes, hasta situarse en el 9,9 % en este ejercicio.








