Actualizado Jueves,

junio

12:54La aprobaci�n de penas de prisi�n para quienes apliquen las llamadas "terapias de conversi�n", dirigidas a eliminar o negar la orientaci�n sexual, identidad sexual o expresi�n de g�nero, enfila su recta final. La Comisi�n de Igualdad del Congreso ha aprobado, con los votos en contra de PP y Vox, el dictamen sobre la Proposici�n de Ley Org�nica del Grupo Socialista para la modificaci�n del C�digo Penal que permita aplicar sanciones que incluyan privaci�n de libertad. "Las terapias de conversi�n son una forma de violencia, de tortura psicol�gica, y a veces f�sica, que lo que pretenden es quebrantar la autoestima de las personas, la dignidad y el proyecto de vida de quienes las sufren", argumenta el ponente socialista, secretario LGTBI del PSOE y diputado por Madrid, V�ctor Guti�rrez. "Por eso, hoy hablamos de algo mucho m�s grande que la reforma del C�digo Penal; decidimos qu� hace una democracia cuando algunos intentan convencer a una persona de que su orientaci�n sexual o su identidad de g�nero es un error que debe corregirse", a�ade.La modificaci�n legislativa, que previsiblemente ser� aprobada en el Pleno del Congreso del 25 de junio, da un paso m�s para acabar con "las mal llamadas terapias ya prohibidas por la Ley Trans" al contemplar penas de c�rcel de entre seis meses y dos a�os para quienes las ejerzan sobre otras personas, "aun con su consentimiento o el de su representante legal, e inhabilitaciones para ciertas profesiones". "No estamos ante una diferencia de opiniones, sino ante una forma de violencia que sigue existiendo", prosigue Guti�rrez. "Las terapias han aprendido a adaptarse y se esconcen tras consultas pseudoterap�uticas, grupos de acompa�amiento, se disfrazan de retiros espirituales, pero siempre bajo la misma mentira: hacer creer a las v�ctimas que el problema son ellas", subraya. Nuevas penasPor ello, la propuesta del PSOE contempla que se castiguen con pena de prisi�n de seis meses a dos a�os y multa de ocho a 24 meses "para el que aplique o practique sobre una persona, aun con su consentimiento o el de su representante legal, actos, m�todos, programas, t�cnicas o procedimientos de aversi�n o conversi�n, ya sean psicol�gicos, f�sicos, farmacol�gicos o de cualquier otra naturaleza, destinados a modificar, reprimir, eliminar o negar su orientaci�n sexual, su identidad sexual o su expresi�n de g�nero". Tambi�n supondr� que se imponga la pena prevista en el apartado anterior en su mitad superior "cuando la v�ctima fuera menor de edad, cuando se emplee la violencia o una situaci�n de superioridad, cuando el culpable pertenezca a una organizaci�n u asociaci�n o se realicen con fines lucrativos", seg�n el texto que salvo sorpresa recibir� luz verde en la C�mara Baja. En todos los casos se aplicar�, adem�s, "la pena de inhabilitaci�n especial para profesi�n u oficio educativos en el �mbito docente, deportivo y de tiempo libre entre tres y cinco a�os m�s del tiempo de la duraci�n de la pena de privaci�n de libertad impuesta en su caso en la sentencia". Cuando la v�ctima sea menor de edad, dicha inhabilitaci�n ser�, adem�s, de hasta cinco a�os "para cualquier profesi�n, oficio u actividad, retribuido o no, que conlleve contacto regular y directo con menores de edad". Y en el supuesto de que sea una persona jur�dica la responsable de los delitos cometidos, se le impondr� la pena de multa de seis meses a dos a�os e incluso la disoluci�n de la persona jur�dica, la suspensi�n de sus actividades o la clausura de sus locales en un periodo de tiempo o la inhabilitaci�n para obtener subvenciones y ayudas p�blicas. "Una persona LGTBI no necesita ser ni curada ni reparada ni corregida. Ser quienes somos nunca es el problema, el problema es que alguien pretenda convencernos de lo contrario. Esta ley es la constataci�n de que como pa�s nos comprometemos a perseguir penalmente a quien crea que puede destrozar nuestras vidas", concluye el secretario LGTBI del PSOE.