El pleno del Congreso ha dado el visto bueno este jueves a la ley que castiga con penas de cárcel las terapias de conversión LGTBI. El texto, presentado por el PSOE hace justo un año, ha contado con los votos a favor de 178 diputados y 32 en contra, los de Vox. El Partido Popular se ha abstenido. La norma pretende incorporar al Código Penal este tipo de métodos que buscan cambiar la orientación sexual o identidad de género de las personas y contempla penas de prisión de seis meses a dos años para quienes “los apliquen o practiquen”.
Promover terapias de conversión es considerado actualmente una infracción administrativa muy grave, con multas de hasta 150.000 euros, según la Ley Trans de 2023. La norma que se debate en el Congreso pretende “elevar la respuesta” y “dar un paso más” para incorporarlas al Código Penal debido a se consdieran “una de las formas más graves de ataque y denigración del colectivo LGTBI”. El objetivo, según los grupos que han apoyado el texto, es fundamentalmente que se convierta en una herramienta “disuasoria” de este tipo de métodos.
Tanto la ministra de Igualdad, Ana Redondo, como el diputado del PSOE Víctor Guitérrez han celebrado el “paso adelante” que supone la norma, que ha llegado al pleno a las puertas del Orgullo LGTBI. “A estas personas les hicieron creer que era un error, pero el error no eran ellas, lo eran la vergüenza que les impusieron, el silencio y la impunidad”, ha afirmado Gutiérrez, que ha reivindicado la ley como una forma de “cerrar una puerta que nunca debió estar abierta, la de la culpa y el miedo” que “les hicieron sentir” a quienes les dijeron “que había algo malo en ellos”.














