El diputado del PP Jaime de los Santos protagonizó este jueves uno de los momentos más tensos del pleno del Congreso durante el debate de la reforma del Código Penal para castigar las denominadas terapias de conversión a personas LGTBI+, al reivindicar públicamente su condición de homosexual y militante popular. "¡Soy del PP, soy maricón y me siento muy orgulloso de ambas cosas!", exclamó desde la tribuna entre los aplausos de la bancada popular, después de un intercambio de reproches con diputados de la izquierda y en medio de un fuerte murmullo en el hemiciclo.Después del airado momento de reivindicación, el diputado popular ha agradecido, entre aplausos de su bancada y el murmullo del resto del hemiciclo, el apoyo recibido de "hombres y mujeres libres de toda condición" y el de sus propios padres, personas "católicos y de derechas" de quienes ha asegurado que le enseñaron a situar "el amor por delante de cualquier otra cuestión".Durante su intervención, Jaime de los Santos calificó las terapias de conversión como un "delito contra los derechos humanos" y ha defendido que sean castigadas "con todo el peso de la ley". Sin embargo, ha lamentado que la reforma legal sea tan "necesaria" como "corrompida por el sectarismo de algunos". El diputado también ha criticado que el debate se produzca en vísperas del Orgullo, "como si el resto de los días del año no les preocuparan los problemas del colectivo, demostrando una vez más que nos utilizan".De los Santos, además, ha acusado al PSOE de tolerar actitudes homófobas durante el debate. "Donde sí hay homofobia, porque no la hay en el PP, es en las palabras del señor Damián López, que dice que hay que expulsar a los gays de derechas de los espacios conquistados", afirmó. El diputado popular también acusó al presidente del Principado de Asturias, el socialista Adrián Barbón, de reírse de su condición sexual, una acusación que el dirigente asturiano ha rechazado posteriormente.El Congreso de los Diputados aprobó este jueves el dictamen de la proposición de ley para reformar el Código Penal y castigar con penas de seis meses a dos años de prisión las denominadas terapias de conversión dirigidas a personas LGTBI+.