El presidente parece decidido a encontrar en la IA una bandera de modernización para la Argentina. Este año conocimos un nuevo intento gracias a una nota de opinión firmada por él en el Financial Times, titulada “Argentina invita a la IA a liberarse”. En ese artículo, el presidente propone crear en Argentina un nuevo tipo de empresas, las “empresas no humanas”, y las invita a registrarse y operar en el país a partir de un anteproyecto de ley que entró en el Congreso hace unos días. El presidente le cuenta al mundo que estas empresas van a estar manejadas 100% por agentes de IA o robots sin intervención de ningún humano y plantea que así se promoverá el desarrollo libre de la IA. Para entender la idea, hay que volver unos días atrás, a una presentación del ministro Federico Sturzenegger donde aclaró que serán “empresas que no tienen humanos, que son solo programas” y que si “creáramos el régimen jurídico para que esos agentes de IA se incorporen en Argentina, sería un país con 50 millones de habitantes y quizás 500 millones de agentes de inteligencia artificial”. Continúa diciendo que “estarían incorporados en Argentina pero produciendo para todo el mundo y pagando impuestos acá” logrando así “gravar casi todo el PBI mundial”.
Empresas IA sin humanos: ¿innovación o delirio?
“Fabuloso” fue la palabra que usó el presidente Javier Milei cuando le pregunté cómo fue su experiencia usando ChatGPT. Fue en la red social X ante una pregunta que le hice en 2024. Lo venía escuchando ese año hablando de Argentina como cuarto polo mundial de inteligencia artificial (IA) y su forma de tratar el tema me hacía dudar de si había usado IA alguna vez.






