Javier Milei se muestra decidido a convertir Argentina en un paraíso para las empresas de inteligencia artificial (IA). En paralelo al proyecto legislativo que busca atraer inversiones multimillonarias en industrias experimentales, este jueves defendió la idea de crear un nuevo marco legal que permita otorgar personería jurídica con responsabilidad limitada a compañías administradas por sistemas de IA. El presidente argentino respondió a través de un comunicado oficial al historiador Yuval Noah Harari, crítico con la iniciativa que impulsa el Gobierno argentino. Para Milei, la modificación de la Ley General de Sociedades que quiere aprobar en el Congreso no supone “desencadenar el día del juicio final de Terminator” sino crear un marco legal que permita el desarrollo tecnológico y la innovación.La idea de Milei entusiasma a magnates tecnológicos como Peter Thiel, quien desembarcó dos meses atrás en Buenos Aires, pero preocupa a pensadores de la talla de Harari, quien ha advertido que convertir Argentina en un espacio sin control para la IA es “extremadamente riesgoso”. Para el autor de Sapiens, reconocer legalmente a corporaciones no humanas significaría darles poder para intervenir de manera autónoma en el sistema financiero, económico y político sin rendir cuentas de sus acciones. “Cuando hablé en el Foro Económico Mundial en enero de este año, advertí que los gobiernos podrían algún día otorgar personería jurídica a los modelos de IA. Jamás imaginé que ese algún día llegaría tan solo cuatro meses después”, escribió Harari el lunes en una columna en el Financial Times en la que respondía a otra escrita por Milei bajo el título “Argentina invita a la inteligencia artificial a liberarse”. En su respuesta, el mandatario argentino calificó de “inesperada” la preocupación que expresa el historiador israelí. “Probablemente ninguna persona en el mundo pueda prever el futuro tan bien como él; y otorgarles a las empresas gestionadas por IA un marco jurídico parece ser una característica necesaria de ese futuro”, escribió Milei. En su opinión, la personería jurídica es “una de las herramientas más probadas en la historia del derecho comercial” y puede ser clave también para regular las corporaciones no humanas: “Una empresa autónoma que opere dentro de un marco jurídico capaz de disolverla, embargar sus activos o exigirle responsabilidad legal no está escapando de la ley. Está sometiéndose a ella. Y, en gran medida, esa es precisamente la razón por la que importa otorgarle personalidad jurídica".Milei expresó sus dudas sobre la advertencia de Harari de la capacidad de la IA para encontrar vacíos legales o hacer trampas. “¿Acaso los seres humanos no hacen lo mismo? Y aun así, eso no es motivo para abolir las estructuras corporativas, y no creo que nadie lo haya sugerido en el caso de empresas dirigidas por personas”, señaló. El economista argentino destacó que en caso de verse perjudicado por una IA “preferiría tener un patrimonio contra el cual hacer valer un reclamo” que no tenerlo y destacó que las penas y sanciones serán las mismas que rigen ahora para las demás compañías.El pensador israelí señaló que el miedo a ir a la cárcel tiene un efecto disuasor para los humanos que piensan en infringir la ley, un castigo que no sería aplicable para la IA. Para Milei, en cambio, un agente autónomo “preferiría mantenerse estrictamente dentro de la ley y minimizar los riesgos” si ve que el riesgo de no hacerlo es la quiebra. El presidente argentino cita el clásico de Isaac Asimov, Yo, Robot, publicado en 1950, que incluye un relato sobre un candidato político sospechoso de ser un robot. “El robot trabaja las veinticuatro horas, es escrupulosamente honesto y nunca pierde la compostura. ¿Por qué no probar con el político robot? Nadie lo sabe con certeza, pero considero probable que las empresas de IA sean más adversas al riesgo que los seres humanos", compara Milei. El proyecto para otorgar personería jurídica a empresas administradas por IA se complementa con otro que busca crear un régimen con generosos beneficios fiscales, aduaneros, cambiarios y regulatorios para proyectos de inversión superiores a los 1.000 millones de dólares en industrias que el Gobierno considera “genuinamente nuevas” para la Argentina. Al mismo tiempo, el Gobierno impulsa también la flexibilización de la normativa que hoy limita la compra de tierras a extranjeros y un programa para usar inteligencia artificial en el desarrollo de políticas públicas que despertó dudas sobre la posible vulneración de datos personales. Las advertencias públicas a estos proyectos no alteran el rumbo decidido por Milei.
Milei responde a Harari sobre dar personería jurídica a los agentes de IA: “No significa lanzar el día del juicio final de Terminator”
El presidente argentino defiende la creación de sociedades de responsabilidad limitada operadas de forma autónoma











