Muchas cosas pueden pasar en dos segundos en baloncesto. Se han ganado unos cuantos partidos y hasta campeonatos por menos que eso. Lo que no sabíamos es que en política hay margen en ese tiempo para dar un discurso, un grito desesperado o simplemente una patada en las partes blandas. En la sesión de control del miércoles, el Partido Popular sufrió un arrebato de furia porque la presidenta del Congreso birló a Alberto Núñez Feijóo ese espacio de tiempo que le quedaba para completar el tiempo asignado. Quién sabe, quizá esos dos segundos podrían haber cambiado la historia.

Como ha hecho en otras ocasiones, Feijóo consumió en su primera intervención casi todo el tiempo disponible, dos minutos y medio. Es una forma de soltar un discurso que llevas aprendido y anotado y mostrar que te da igual lo que te respondan. Pero aparentemente el reloj no había llegado a cero o eso pensaba el PP. Francina Armengol no le devolvió el turno de palabra y eso hizo estallar la tormenta. Cayetana Álvarez de Toledo comenzó a hacer aspavientos. “¡Quedan dos segundos!”, gritaron varios diputados. “¡Tongo!”, exclamó otro. “¡Manos arriba, esto es un atraco!”, dijo uno como en el fútbol.

Se vio a Feijóo hacer el gesto de dos con la mano, por lo que hay que deducir que estaba dispuesto a consumir ese tiempo. También es posible que tuviera previsto hacer una segunda intervención, pero que se le acabara el tiempo en la primera. Estas cosas hay que traerlas preparadas de casa.