Se acumulan los temas para arrojarlos al contrario, a modo de ladrillazos, en los dos minutos y medio con los que cuentan Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo este miércoles, en la inauguración de la primera sesión de control al Gobierno del curso. Este es el que el secretario general del PP, Miguel Tellado, anticipa como el último de Pedro Sánchez: “Aquí podemos empezar a cavar la fosa donde reposarán los restos de un Gobierno que nunca debió haber existido”, declaró. Sánchez, sus ministros, diputados, alcaldes y militantes de la izquierda han rechazado durante el fin de semana una alusión tan dolorosa para una parte relevante de la sociedad. En España las fosas tienen una connotación muy especial, la que evoca a las decenas de miles de republicanos asesinados en la Guerra Civil a los que el bando vencedor no quiso buscar ni enterrar.
Desde el sábado, cuando Tellado leyó estas consideraciones en un acto de partido, distintos dirigentes del PP han tratado de soslayarlo y no desviarse de los frentes que ha abierto con el Gobierno, especialmente el judicial. “¿Cuándo va a hacer lo que pide a los demás?“. Con esta fórmula genérica de pregunta a Sánchez, registrada en el Congreso, sin más pistas, el presidente del PP puede incluir todo un temario de reproches. Ataques a los jueces por parte del Gobierno, mantenimiento en su puesto del fiscal general del Estado, la supuesta corrupción de su familia y de los dos secretarios de Organización del PSOE anteriores. Todo ya probado y sentenciado por el PP, junto a la afirmación de que Sánchez “lo sabía todo” y está al frente de una “mafia corrupta”.






