El PP tacha de “asco” que la portavoz de Bildu denuncie en el Congreso la falta de medidas contra el fascismo

El guion era previsible, los principales oradores del PP y del PSOE lo siguieron a rajatabla y se enzarzaron de nuevo en la sesión de control al Gobierno en el Congreso sobre denuncias de casos de corrupción en el entorno del presidente Pedro Sánchez o sobre la mala gestión de gobiernos y cargos populares en varias autonomías. El pleno podría haberse intercambiado por cualquier otro de los últimos tiempos, y en esas se levantó la portavoz de Junts en la Cámara, Miriam Nogueras, y lanzó uno de esos avisos que suenan a órdagos desde sus filas: “Menos cambio de horario y más hora del cambio”. No fue nada improvisado. Al final hasta apareció otra vez ETA y sus señalamientos, y la portavoz del PP tachó de “asco” que la representante de Bildu pudiera preguntar en el Parlamento por la impunidad con la que se manejan ahora muchos fascistas y nazis por las calles de España.

Feijóo hace ya algunas semanas que amaga con querer preguntar por otros asuntos ajenos al magma de la corrupción, como las “crujidas de impuestos” o las rectificaciones sobre las tasas a los autónomos en este caso, pero es un espejismo que le delata muy pronto. La pregunta de este miércoles era en teoría sobre si Sánchez ha renunciado ya a gobernar, aunque luego la adornó de otros aderezos en los que combinó la corrupción generalizada con las subidas de impuestos y la presión sobre los autónomos, pero para llegar a la meta de una interpelación final en la que exigió a Sánchez, “en nombre de millones españoles que son honrados”, que respondiese con un “sí o no” sobre si el PSOE se financió ilegalmente desde que es secretario general del partido. “No, no”, respondió sintético el líder socialista.