El �ltimo esca�oPodemos no estar solo ante un caso de corrupci�n de un expresidente, sino ante un caso de injerencia extranjera a trav�s de �lEl ex presidente ZapateroActualizado Jueves,
junio
00:09Audio generado con IAM�s que las explicaciones que el expresidente Zapatero ofreci� al juez sobre sus actividades, importan las explicaciones con las que el socialismo resta valor a los hechos conocidos. No por casualidad, todas las excusas m�s o menos elaboradas tratan de generar una espesa nube de distracci�n sobre el elemento m�s trascendente del caso Plus Ultra, aquello que lo diferencia de otras excrecencias de la corrupci�n del PSOE: la privilegiada conexi�n que Zapatero manten�a con los reg�menes autoritarios de Venezuela y China. Porque la cuesti�n medular de este caso no es tanto si se enriqueci� de manera m�s o menos legal, eso ser�a cosa de �balos y Cerdanes, como conocer la naturaleza, finalidad y objetivos de los trabajos por los que cobr�.El argumentario difundido en los habituales canales sanchistas presenta al expresidente como un simple lobista o mediador, una actividad legal y leg�tima como cualquier otra, y sostiene que, en todo caso, �nicamente habr�a cometido el pecadillo de ocultar ingresos para evadir impuestos. Una manera de centrar oportunamente el debate en el dinero o en las joyas que, supuestamente, nos dicen, habr�a recibido durante su etapa presidencial, y no en los servicios prestados. Ni en qui�nes fueron sus beneficiarios. Como si �el pana� hubiera estado haciendo negocios con vulgares empresarios del sector aeron�utico y no con Delcy Rodr�guez y otros g�ngsters el chavismo. O con agentes vinculados a la inteligencia china, como Fangyong Du, desde hace a�os bajo el radar del CNI, a trav�s del lobby Gate Center y cuyo Consejo Asesor preside o ha presidido Zapatero, como est� vinculado al Europe-China Economic Cooperation and Development Council .Merece ser le�da con atenci�n la entrevista de Quico Alsedo y Daniel Lozano a Julio Borges, expresidente de la Asamblea de Venezuela, publicada el lunes en este diario, para comprender el grado de colaboraci�n pol�tica y moral que, seg�n este, lleg� a mantener Zapatero con el r�gimen chavista, actuando durante una d�cada en beneficio de la dictadura venezolana. Esta acusaci�n ayuda a definir por qu� la investigaci�n judicial sobre sus actividades como supuesto lobista trasciende el marco espa�ol, tambi�n lo que ser�a un mero caso de corrupci�n o tr�fico de influencias.En el actual escenario de alta tensi�n geopol�tica entre Occidente y el eje formado por China, Rusia e Ir�n -al que Venezuela est� integrado-, los indicios acumulados por la UDEF refuerzan la sospecha de que el expresidente del Gobierno pudo haber actuado como un actor alineado con los intereses pol�ticos y econ�micos de Caracas y Pek�n. Una trama que, adem�s, no resultaba del todo ajena a La Moncloa, donde Zapatero ha ejercido de facto como ministro de Asuntos Exteriores en la sombra, dentro del proyecto de convertir a Pedro S�nchez en portavoz europeo del Sur Global y referente anti Trump.No estar�amos, pues, solamente ante un posible caso de corrupci�n de todo un expresidente, sino ante un posible caso de injerencia extranjera articulada a trav�s de �l.











