En alg�n rinc�n del norte de Italia, en la costa del Tirreno, entre la Toscana y Liguria, Ludovico Einaudi(Tur�n, 1955) vivi� unos veranos que, d�a tras d�a, gota salada tras gota salada, fueron sediment�ndose en su memoria infantil. De aquella suma de recuerdos, emociones y paisajes naci� The Summer Portraits, un trabajo concebido como una evocaci�n de la infancia y de la libertad que acompa�a a los veranos interminables.Con una amalgama de melancol�a e imaginaci�n, el compositor italiano transform� viejas im�genes, cuadros y recuerdos dispersos en un disco que funciona como un �lbum de instant�neas sonoras. �Esos retratos nacen de la idea de la libertad, del contacto con la naturaleza, de los planes veraniegos... Esos tres meses siempre acababan siendo meses salvajes, en los que mis amigos y yo nos mimetiz�bamos con la naturaleza hasta convertirnos en ella�, recuerda Einaudi. Pocas figuras de la m�sica contempor�nea han alcanzado una proyecci�n tan transversal como la del pianista y compositor italiano.Con millones de oyentes mensuales en plataformas digitales y una capacidad poco habitual para conectar con p�blicos de muy distintas generaciones, Einaudi se ha convertido en uno de los compositores vivos m�s populares del mundo. Su m�sica ha acompa�ado algunas de las producciones audiovisuales m�s celebradas de las �ltimas d�cadas, con partituras para pel�culas como Intocable, Nomadland o The Father, adem�s de aparecer en numerosas series, documentales y campa�as internacionales. Su estilo minimalista, emocional y profundamente evocador ha contribuido a acercar la m�sica instrumental a una audiencia masiva. Un �xito que atribuye a su capacidad de �eliminar barreras mentales�.Su m�sica, afirma, es �abierta y sin fronteras�: �Estoy dispuesto a experimentar absolutamente todo y creo que esto mantiene el flujo. Mi formaci�n es en m�sica cl�sica, pero disfruto del rock, de la electr�nica y de cualquier tema bueno que caiga en mis manos. Mi m�sica simplemente devuelve mis creencias, mis pasiones y mi vis�n al mundo�. La m�sica cl�sica le vio crecer y crecer y crecer hasta alzarse como el artista del g�nero m�s escuchado en streaming. Aun as�, en l�nea con su desencanto hacia las etiquetas que ve como un cors� asfixiante -y que no suele traer nada bueno- Einaudi mantiene que la m�sica cl�sica �tiene l�mites demasiado estrechos�. �Mucha gente se limita a un campo cl�sico demasiado puro. Generalmente, se tienen visiones muy estrechas sobre lo que se puede conseguir en este g�nero. Encuentro que el mundo de la m�sica cl�sica es demasiado r�gido para m��, cuenta.Para saber m�sSu �xito masivo tampoco ha estado exento de cr�ticas. Durante a�os, algunos sectores del mundo acad�mico han cuestionado la simplicidad de su lenguaje compositivo o su enorme popularidad. Einaudi, sin embargo, parece c�modo habitando esa contradicci�n. Nunca ha mostrado demasiado inter�s por las jerarqu�as culturales ni por las fronteras entre alta y baja cultura. Lo �nico que le interesa, asegura, es la capacidad de una pieza para emocionar. Esa voluntad de derribar fronteras musicales ayuda a entender algunas de sus influencias m�s inesperadas.Lejos de encerrarse en el repertorio acad�mico, Einaudi reivindica referentes procedentes de universos sonoros muy distintos. Entre ellos se encuentra el rapero estadounidense Eminem, a quien admira desde hace d�cadas. �Siempre he sido fan de Eminem. Sigo su m�sica desde el principio de su carrera. Es un artista puro, intenso, hermoso. Podr�amos hacer una colaboraci�n interesante juntos. Sus letras, su voz y mis armon�as encajar�an a la perfecci�n�, dice entre risas. En boca de un prodigio de la m�sica cl�sica, algo as� resulta casi esperp�ntico, pero encaja perfectamente con una trayectoria construida sobre la curiosidad y la voluntad de explorar nuevos lenguajes. Al fin y al cabo, la m�sica de Einaudi siempre ha habitado un territorio propio, a medio camino entre la tradici�n cl�sica, la m�sica de cine, el minimalismo y la sensibilidad popular contempor�nea."La m�sica cl�sica es demasiado limitante. Se tienen visiones muy estrechas sobre lo que se puede conseguir en este g�nero"El �xito de su �ltimo lanzamiento, The Summer Portraits, una colecci�n de 13 piezas para piano inspiradas en aquellos recuerdos estivales, le ha servido como punto de partida para una nueva gira mundial. Este verano, Einaudi aterriza en Espa�a con una propuesta que se aleja temporalmente de la intimidad de sus habituales recitales en solitario. Acompa�ado por un ensemble de 11 m�sicos, arreglos electr�nicos y sintetizadores, el italiano se adentra en el formato de grandes recintos y espect�culos de gran escala. Nada que ver con los conciertos de aforo reducido y cercan�a emocional que durante a�os han definido buena parte de su carrera. Para Einaudi, ambos formatos responden a necesidades art�sticas distintas. Los grandes conciertos, explica, se asemejan a �pintar grandes cuadros�. �Es como pintar con pinceles gruesos y colores llamativos. El concierto tiene mucha m�s din�mica.Por supuesto, un solo de piano ofrece mucha m�s intimidad, pero la otra cara de la moneda es m�s amplia y abarca todos los colores de la vida�, afirma el compositor sobre esta nueva propuesta esc�nica. Esta expansi�n sonora tambi�n tiene mucho que ver con una de las colaboraciones m�s importantes de esta etapa de su carrera: la de su hijo, Leo Einaudi. Productor y m�sico, Leo ha participado en The Summer Portraits aportando arreglos, texturas electr�nicas y relecturas de algunas de las composiciones, una dimensi�n que tambi�n se reflejar� en el directo. Parte de esos remixes y desarrollos sonoros se integrar�n en el espect�culo, reforzando la distancia entre este nuevo formato y los recitales de piano con los que el compositor italiano ciment� su reputaci�n internacional.Para Einaudi, la conexi�n art�stica con su hijo trasciende el v�nculo familiar. �Es una de mis mejores relaciones art�sticas de los �ltimos a�os�, cuenta. Una colaboraci�n que, adem�s de abrir nuevas posibilidades creativas a su m�sica, le ha permitido seguir explorando territorios sonoros alejados de cualquier idea de pureza estil�stica.Habla del piano, su fiel compa�ero, c�mplice y colaborador durante m�s de 40 a�os, como su Gran Relaci�n: �Cuando me siento al piano, es como si me encontrara frente a un camino que he recorrido de ida y vuelta durante a�os. As� que lo conozco todo, pero a�n en esas 88 notas -aunque me lleve algo m�s de tiempo- hay combinaciones y recobecos que todav�a me quedan por descubrir. Cabe la posibilidad de encontrar una nueva combinaci�n de teclas que tambi�n sea nueva para m�. Con todos los a�os que llevo frente al piano, deber�a ser imposible. Pero no lo es. Y me encanta�.
Ludovico Einaudi, el rey de la m�sica cl�sica: "Me gustar�a colaborar con Eminem. Encajar�amos a la perfecci�n"
En alg�n rinc�n del norte de Italia, en la costa del Tirreno, entre la Toscana y Liguria, Ludovico Einaudi (Tur�n, 1955) vivi� unos veranos que, d�a tras d�a, gota salada...







