Tan solo tres meses después de haber llenado dos noches el Gran Teatre del Liceu con un formato íntimo dentro del Banco Mediolanum Guitar BCN, Ludovico Einaudi regresa a Barcelona.Aplaudido por su estilo minimalista y creador de emotivas piezas como Experience, Nuvole bianche y Una mattina, el pianista de 70 años vuelve para presentar este martes en un Palau Sant Jordi abarrotado Einaudi vs Einaudi, en el que junto a su hijo ha reeditado ocho temas de su disco The Summer Portraits, inspirado en los veranos de su infancia. Para la ocasión estará acompañado por una banda de 10 músicos, y para hablar de cómo será este concierto y recordar su niñez, atendió recientemente a La Vanguardia por teléfono.Vuelve a Barcelona después de su éxito en el Liceu.Ahora regresamos con toda la banda, con un proyecto con el que visitamos lugares más grandes. Es como mostrar las dos caras de la misma moneda. Cuando toco en solitario es como pintar con un lápiz y cuando lo hago con la banda es como hacerlo con pinceles grandes para crear cuadros enormes. Además, España me gusta mucho y en Barcelona el público es muy acogedor. Me encanta el ambiente de la ciudad, llena de vida, la comida, el clima… todo es perfecto. Es casi como si estuviera en casa.El pianista italiano Ludovico Einaudi actuó en el Festival Terramar CaixaBank de Sitges hace dos veranosÀlex Garcia¿Cómo ha sido trabajar con su hijo?Él hizo algunas nuevas mezclas de mi último disco, The summer portraits, y decidimos trasladarlas al directo, porque él aporta ritmos y matices nuevos. Ha sido genial porque llevamos años componiendo música juntos y ahora lo estamos dando a conocer. A veces colaboramos en películas, intercambiamos ideas y nos damos consejos mutuamente. Es una forma muy creativa de estar juntos.¿Tiene miedo de que en un gran escenario se pueda perder la intimidad que ofrecen los teatros?El ambiente es diferente, pero puedes tocar en grandes recintos ante 10.000 o 20.000 personas y que todas te escuchen en completo silencio. La música es capaz de crear esa atmósfera. Por supuesto que cuando tocas ante 10 o 100 personas hay una intimidad preciosa, porque visualmente están todos allí, pero también he podido comprobar que es posible crear un ambiente parecido con mucha más gente.¿Cómo recuerda los veranos de su infancia?Fueron años de gran libertad, de un contacto muy intenso con la naturaleza. Sentía que mis amigos y yo éramos animales salvajes durante tres meses. Era una época en la que no había normas ni peligros, estábamos en un pueblecito junto al mar y todo era posible. Me quitaba los zapatos en junio y me los volvía a poner en septiembre, era una vida íntimamente conectada con la naturaleza.Hay dos figuras claves en su niñez: su madre y su abuelo.Sí, y también mi padre. Mi abuelo, Luigi Einaudi, fue presidente de Italia pero no le veía mucho, murió cuando yo tenía seis años. Lo que sí recuerdo es que era un hombre muy absorto en su mundo de la escritura, la lectura y el estudio. Y añado a mi padre porque pasé mucho más tiempo con él. Era editor y estaba en contacto con muchos artistas, gracias a él mi infancia estuvo llena de encuentros con escritores y músicos. Por otro lado mi madre también fue fundamental porque fue mi influencia musical: tocaba el piano y ponía discos diversos. Así fue como la música se fue convirtiendo, poco a poco, en parte de mi vida.Ludovico Einaudi también ha actuado varias veces en el Festival de la Porta Ferrada de Sant Feliu de GuíxolsLlibert TeixidóEscuchando el álbum, parece que las canciones pueden transportar a los oyentes a distintos momentos de su infancia.Lo bonito del arte y de la música es que pueden abrir algunas ventanas en nuestra memoria, despertarnos y conmovernos. Si no fuera así no tendría sentido crear nada. Mi objetivo es la esperanza de que, con mi música, pueda abrir nuevas posibilidades, a veces inesperadas, de pensar de forma diferente y de vivir una experiencia, además de una emoción que antes no existía. Por eso me alegra saber que el álbum puede traer recuerdos. Creo que lo bonito es que cada uno tiene un recuerdo y una emoción diferentes, conectados con la vida y con el pasado. Se puede conmover de diferentes maneras.¿Qué significan para usted los retratos?Cuando tienes recuerdos hay algunos que se te quedan grabados en la mente como si fueran retratos, es como tener una fotografía de un momento que has vivido. Yo relaciono ambas cosas. Siempre me han parecido muy bonitas las fotografías que ves de tu pasado y también la idea de hacer fotografías, ya que plasman un momento de tu vida.En los videoclips que acompañan a cada tema aparecen elementos como el bosque, el agua, el Sol... Vuelve a mostrar su sensibilidad por la naturaleza.Para mí, la naturaleza es más importante que cualquier otra cosa y lamentablemente nos olvidamos de cuidarla, de tener en cuenta que es nuestro paraíso, y en cierto modo la estamos destruyendo. También es una gran fuente de inspiración por su complejidad y su pureza, por ello me gusta incorporarla a mis creaciones visuales, siempre están conectadas de alguna manera con ella.En España muchos descubrieron su música por la película Intocable. ¿Cómo recuerda esa experiencia?Compuse esas canciones hace más de 20 años y fue precioso porque adquirieron una nueva perspectiva con esta hermosa película. Lo bonito de la música es que puede contar historias diferentes. Mi tema Experience ha tenido un éxito increíble y gente de todo el mundo lo ha utilizado para películas profesionales, amateurs, para TikTok, para Instagram y para el deporte. La misma pieza es capaz de crear una emoción con tantas posibilidades diferentes. Y con Una mattina fue bonito ver cómo, en cierto modo, había una interpretación de la historia y de la música combinadas que era nueva. Para mí fue muy bello ver el resultado.Redactor y portadista en el equipo de Última hora, y también cronista de conciertos para Cultura.
Ludovico Einaudi: “Puedes tocar ante 20.000 personas y que todas te escuchen en silencio”
El pianista italiano presenta este martes en el Palau Sant Jordi su último proyecto, 'Einaudi vs Einaudi'










