El pacto prevé la suspensión del veto a la venta de petróleo iraní, un plan de financiación multimillonario para el futuro y el potencial alivio de las sanciones

Los analistas que llevaban días sosteniendo que el régimen islámico de Irán saldrá de esta guerra con un país maltrecho pero con un salvavidas económico futuro han visto este miércoles sus tesis confirmadas. Según el contenido del acuerdo de paz con Estados Unidos, divulgado por medios como la cadena saudí Al Arabiya o la agencia Bloomberg, la Administración del presidente de Donald Trump permitirá a Irán, por ejemplo, comenzar a vender su exportación estrella, el petróleo, nada más rubricarse el viernes el memorando de 14 puntos cuya firma está prevista en Lucerna (Suiza). Ese mismo día quedará sin efecto el veto al acceso de Irán a los servicios bancarios, el transporte y las compañías de seguros, lo que le permitirá retomar sus exportaciones libremente y abandonar, al menos de momento, su condición de paria financiero.

Ese notable incentivo económico inicial irá seguido de muchos otros, en algunos casos vinculados al progreso de las negociaciones. Con dos únicas contrapartidas por parte de Teherán; la primera será reabrir y limpiar de minas el estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días y, la segunda, no desarrollar “nunca” armas nucleares.