Cuando todo parecía que estallaba nuevamente, se reavivó la diplomacia para detener la guerra en Medio Oriente. Estados Unidos e Irán se encuentran en el umbral de un entendimiento histórico, tras meses de hostilidades abiertas, bloqueos navales mutuos y una escalada militar que amenazaba con colapsar la economía global. Después de afirmaciones alarmantes de cada bando, Teherán y Washington coincidieron en que hay consenso para materializar un Memorándum de Entendimiento que posiblemente se firme este domingo en Ginebra. El primero en hacerlo fue el presidente estadounidense Donald Trump, quien tiene una gran necesidad de salir del complejo conflicto que creó en Medio Oriente y que está afectando seriamente a la economía de la primera potencia mundial.

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“Acabamos de llegar a un acuerdo muy bueno para poner fin a la guerra con Irán y, una vez finalizados los documentos, lo que debería hacerse en los próximos días, probablemente tendremos una firma, tal vez en Europa”, afirmó con bastante optimismo el viernes temprano, después de una serie de cambios de opinión esta semana donde pasó de amenazar con un ataque devastador a cancelar de golpe toda hostilidad. Sin embargo, a pocas horas de este anuncio el mandatario estalló por los datos sobre el acuerdo que difundieron medios iraníes manejados por los sectores fundamentalistas. Allí se sostenía que no iban a renunciar a su programa nuclear ni al control del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz. Además, agregaban que EE.UU. tenía previsto liberar todos los fondos iraníes congelados en el exterior. Se trataba de tres puntos que Washington rechazaba de plano. Indignado, Trump respondió que “los términos que Irán filtró a los medios de comunicación no tienen nada que ver con los términos acordados por escrito”. “Lo que dijeron, incluyendo su débil y patética declaración sobre haber llegado a un acuerdo, no guarda relación con la verdad. Es gente muy deshonesta. Más les vale espabilar, y rápido”, resaltó. Estas contradicciones provocaron inestabilidad en las Bolsas mundiales y generaron más incertidumbre sobre lo que estaba ocurriendo. Hasta que el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, admitió por las redes sociales que había avances en las negociaciones y estaban próximos a firmar el acuerdo. “El Memorando de Entendimiento de Islamabad nunca ha estado más cerca”, escribió el canciller iraní en X. Esto llevó a Trump a publicar una captura de pantalla del mensaje de Aragchi en su propio perfil. Luego, en una entrevista, el canciller iraní fue más claro. “Tan pronto como concluyan las últimas etapas de nuestras negociaciones, este acuerdo se firmará y se anunciara; esto podría suceder en los próximos días”, sostuvo. Y remató: “Tengo buenas esperanzas”. También señaló que “la firma se realizará, en un primer momento, por vía digital. Cada parte firmará a distancia”. “A continuación -apuntó- se anunciará que este memorando de entendimiento ha sido firmado por ambas partes”. Giro de Teherán. El canciller Araqchi dio pequeñas pistas de lo acordado en el Memorándum, y reconoce algunos puntos planteados por EE.UU. Según fuentes de la Casa Blanca, Irán acordó desmantelar su programa nuclear y destruir el material nuclear. También acordó abrir el estrecho de Ormuz y por ahora no recibirá ningún fondo congelado hasta que cumpla con sus compromisos. Araqchi, con gran diplomacia, admitió que el borrador incluía algunos de estos puntos. “El bloqueo naval debe levantarse por completo. Ese es el primer punto mencionado en el acuerdo. Irán ha tomado la firme decisión de que la administración del estrecho de Ormuz ya no será la misma que antes”, deslizó. Y aclaró que, en ese sentido, se estaban manteniendo conversaciones con Omán, el otro país con costas en el estrecho, quien podría tomar el control. El ministro también confirmó que los detalles del programa nuclear iraní, incluida la gestión de su reserva de uranio altamente enriquecido, se abordarán en los 60 días siguientes a la firma del acuerdo. “Nuestra postura siempre ha sido que la única forma de abordar las reservas de material enriquecido es diluirlo dentro de Irán”, sostuvo, dando a entender que aceptarían esa exigencia de Washington. Algunos medios estadounidenses explican que el borrador del memorándum determina el fin a la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, donde Israel mantiene una dura campaña militar contra Hezbollah, y la liberación de un primer monto de los activos iraníes congelados. El texto también incluye varios reclamos de la República Islámica, como la suspensión de las sanciones a la venta de petróleo iraní y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes. Nada está confirmado aún y resta tomar decisiones. Lo cierto es que ambos bandos necesitan cerrar el conflicto urgentemente.