La agrupación barcelonesa de Junts se haya inmersa estos días en una campaña interna para dirimir quién será su cabeza de cartel en las elecciones municipales tras haber arrastrado por el calendario y demorado la decisión durante más de un año. Se podrá votar el sábado y el domingo, y ese mismo día se conocerá el desenlace diez minutos después de que cierren las urnas. Si nada cambia por el camino, hay cuatro candidatos en liza y tienen la palabra unos 1.000 militantes, aunque Junts no ha facilitado la cifra oficial.Los cuatro aspirantes –Jordi Martí, Pilar Calvo, Glòria Freixa y el abogado Jaume Alonso-Cuevillas– pasaron el primer corte y lograron el aval de un 20% de la militancia barcelonesa cuando se activaron las primarias a principios de mes. El primero en lograrlo fue Martí, actual presidente del grupo municipal, que necesitó 48 horas y también fue el primero que se posicionó en esta carrera. De hecho, fue quien la forzó al negarse a dar un paso atrás para que la dirección del partido propusiera a Josep Rius como candidato.El actual presidente del grupo municipal, Jordi Martí, fue el más rápido en presentar los avalesUnas horas más tarde lo consiguió Calvo, diputada del Congreso, a quien algunas voces de peso dentro del partido como la portavoz de Junts en Madrid, Miriam Nogueras, le han apoyado. Los últimos en lograrlo fueron Alonso-Cuevillas, que ha sido diputado tanto en el Congreso como en el Parlament, y Freixa, que es secretaria primera de la Mesa de la Cámara catalana y diputada desde el 2019. Necesitaron un día más que sus contrincantes.La campaña concluye el viernes con un debate de los cuatro candidatos en el auditorio de la ONCE, aunque Freixa, que es quizá la más desconocida, había pedido debates en todos los distritos y asegura que si es la ganadora contará para su lista con la gente de JxCat que trabaja en los distritos.Esta contienda interna, más allá de las lecturas que se habían hecho sobre un pulso a Carles Puigdemont cuando se daba por sentado que iba a ser un cara a cara entre Martí y Rius, no ha arrojado por ahora grandes diferencias de proyecto, de modo que la pugna se limita a decidir quien encabeza la candidatura. Todos coinciden en fijar como prioridades asuntos como la vivienda y la seguridad.Martí cuenta con el respaldo del vencedor en las últimas elecciones, el exalcalde convergente Xavier Trias, y exhibe el bagaje que acumula a sus espaldas en política municipal, su conocimiento de la ciudad y el hecho de haber estado en el gobierno y después en la oposición. Considera que es mejor no hacer experimentos.Calvo, aunque no se ha publicitado como tal, es a ojos de los demás candidatos la opción del aparato, aunque ella se desmarca, y ya había estado en la lista de Junts en las elecciones municipales en el 2019, cuando no salió escogida, y en el 2023, cuando cerró la lista de manera simbólica.Alonso-Cuevillas y Freixa, a su vez, son los dos perfiles más outsiders . La diputada, aunque no es conocida para el gran público, fue la primera presidenta de JxCat en el distrito de la ciudad que tiene más militantes, Sarrià-Sant Gervasi, y en el 2023 iba a tener un puesto de salida en la candidatura de Trias, pero al final se cayó por los acuerdos de JxCat con el PDECat y con Demòcrates. Dice que es “aire fresco” y renovación.El abogado, por su parte, asesoró legalmente a Puigdemont y era próximo a Laura Borràs. En febrero del 2024 dejó su escaño en el Parlament al considerar que no veía “posibilidades efectivas para avanzar firmemente hacia el objetivo de la libertad nacional”.Descartada la posibilidad de hacer una propuesta cerrada a los militantes de Barcelona, Puigdemont se mantiene al margen de todo este proceso, igual que el secretario general, Jordi Turull.Redactor de La Vanguardia y colaborador de la revista cultural El Ciervo. Cubre la actualidad política catalana desde 2017
Junts se debate entre el continuismo de la era Trias o buscar un rostro nuevo para Barcelona
Los cuatro aspirantes a alcaldable se medirán en un debate el próximo viernes







