Junts per Catalunya ha activado este lunes el proceso para elegir a su candidato a la alcaldía de Barcelona para las elecciones municipales de 2027, pero sin garantizar unas primarias. El partido ha abierto un plazo de cuatro días para presentar candidaturas y prevé validar los aspirantes el próximo 5 de junio. A partir de entonces, una comisión interna decidirá si la elección se resuelve mediante una votación de la militancia, una ratificación en asamblea o la proclamación directa de un candidato, una fórmula que permitiría evitar una competición interna por el relevo de Xavier Trias.La formación ha constituido este lunes la Comisión Municipal Territorial (CMT), el órgano encargado de supervisar el proceso y ha cerrado el censo electoral. El plazo para formalizar las candidaturas se ha abierto esta noche y expirará el próximo 4 de junio. Las precandidaturas admitidas serán proclamadas el 5 de junio, fecha en la que también arrancará la recogida de avales. Este trámite se prolongará hasta el 11 de junio, momento en el que la comisión evaluará las candidaturas validadas y decidirá el sistema definitivo de elección.Es en este punto donde Junts mantiene abiertas todas las opciones. La Comisión podrá optar por la proclamación directa de un candidato, una ratificación en asamblea o la celebración de unas primarias entre varios aspirantes. Solo en este último supuesto se activaría una campaña electoral interna, prevista entre el 13 y el 19 de junio, con votaciones los días 20 y 21 y proclamación definitiva del candidato el 23 de junio. De este modo, la propuesta de Junts deja una vía abierta para que el partido evite un choque interno. La Comisión está presidida por el responsable nacional de política municipal, Joan Ramon Casals, un dirigente de peso dentro del partido y próximo a la dirección de Carles Puigdemont y Jordi Turull. Un proceso largoLa búsqueda del candidato para Barcelona se ha convertido en uno de los principales desafíos de Junts desde la retirada de Xavier Trias en 2024 de la política municipal. Tras su marcha, el liderazgo institucional del partido en la capital catalana recayó en Jordi Martí Galbis, portavoz y posteriormente presidente del grupo municipal, que asumió el papel de referencia del espacio posconvergente en el Ayuntamiento.Pese a ello, la dirección nunca terminó de dar por cerrada la sucesión. Durante meses exploró perfiles alternativos con mayor notoriedad pública y capacidad para aglutinar sensibilidades diversas. El principal movimiento fue el intento de impulsar la candidatura de Josep Rius, portavoz del partido y estrecho colaborador de Carles Puigdemont. Su nombre llegó a ser visto como la apuesta preferida de la cúpula, pero acabó retirándose para evitar una confrontación interna con Martí Galbis.En paralelo, el exconsejero de Economía Jaume Giró apareció de forma recurrente en las quinielas como posible candidato de consenso. Su perfil era valorado por distintos sectores de Junts, aunque terminó alejándose progresivamente de la carrera y descartó definitivamente competir la pasada semana.Lejos de despejarse, el escenario se ha ido ampliando en las últimas semanas. El abogado y exdiputado Jaume Alonso-Cuevillas también se postuló a mediados de mayo, mientras que posteriormente anunciaron su intención de competir la diputada Pilar Calvo y, más recientemente, la también diputada Glòria Freixa.