Las aerolíneas podrán seguir cobrando a los pasajeros por llevar equipaje de mano en la cabina del avión. Así lo ha validado el Parlamento Europeo este lunes de acuerdo a la reforma del reglamento sobre los derechos de los pasajeros aéreos de la UE.PublicidadLa nueva normativa, que entrará en vigor en marzo, establece que las "aerolíneas, intermediarios y portales de búsqueda deben mostrar siempre, desde el principio del proceso de reserva, la tarifa aérea que incluye el equipaje de mano". Sin embargo, "las aerolíneas podrán ofrecer una reducción en el precio a los pasajeros que elijan viajar sin equipaje de mano". Así, en la práctica, el acuerdo final autoriza que las compañías cobren un suplemento por la maleta de cabina.La reforma, que ha tardado más de diez años en negociarse, fue aprobada con los votos en contra de España y Letonia y las abstenciones de Finlandia y Austria. El Ministerio de Consumo, que en 2024 impuso multas por cerca de 180 millones de euros a cinco aerolíneas por el cobro de maletas de cabina -sanciones que no se ven afectadas con este acuerdo-, ha rechazado el nuevo texto. Fuentes del departamento aseguran a Público que "el Gobierno de España ha sido el ejecutivo europeo que más claramente se ha pronunciado en favor de los derechos de los pasajeros" y lamentan que no haya salido adelante una regulación "más garantista y ambiciosa". Defienden que "la gratuidad del equipaje de mano es un derecho reconocido para los pasajeros", respaldado por "decenas de sentencias de los tribunales en España" y por una resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en la que se basó Consumo para sancionar a las compañías de bajo coste.FACUA-Consumidores en Acción, por su parte, considera "bochornoso" que la UE legalice un "recargo fraudulento". Recuerda que el suplemento por viajar con equipaje de mano comenzó a aplicarlo Ryanair en 2018, y después fue imitado por otras aerolíneas. "Bruselas se ha plegado a los intereses del lobby de las aerolíneas. Siempre se había permitido viajar con equipaje de mano a bordo sin coste y, de repente, a Ryanair se les ocurre cobrar un extra e inflar su beneficio", explica Rubén Sánchez, secretario general de la organización, en conversación con Público."Mañana podrían inventarse que, por entrar en el baño o por ir sentado en un asiento cómodo, te cobran un extra y, si la UE cede y cambia la norma, lo podrán introducir como suplemento. Nos parece impresentable esta concesión, porque es un recorte de derechos a los consumidores, por mucho que quieran maquillar la forma en la que lo presentan", denuncia.PublicidadCon todo, Agustín Reyna asegura que el debate aún está lejos de cerrarse. El director general de la Organización Europea de Consumidores cree que la clave está en la revisión del Reglamento sobre Servicios Aéreos (Air Services Regulation), donde uno de los principales debates es determinar si la maleta de cabina debe considerarse un elemento esencial del transporte aéreo y, por tanto, estar incluida en el precio básico del billete. "Las nuevas disposiciones del Reglamento de Pasajeros Aéreos regulan principalmente la transparencia de los precios, pero todavía no determinan qué puede llevar gratuitamente el pasajero en cabina. Esa cuestión seguirá debatiéndose en el Reglamento sobre Servicios Aéreos y aún hay margen para clarificarla. La batalla sobre la gratuidad del equipaje de mano no está cerrada y seguiremos defendiendo nuestra posición en ese debate", asegura.El debate por las compensacionesUno de los derechos que más estaban en juego eran las compensaciones para vuelos con retrasos significativos. La norma final acaba manteniendo el umbral de tres horas de retraso para acceder a compensaciones económicas y los niveles de indemnización, que oscilan entre 250 y 600 euros en función de la distancia del vuelo. Una decisión que la Asociación de Defensores de los Derechos de los Pasajeros (APRA) considera una victoria, ya que evita los cambios más perjudiciales que se habían planteado durante las negociaciones.El Consejo llegó a plantear propuestas que incluían recortes de hasta el 66% en las indemnizaciones, un sistema de compensaciones fijas de tan solo 200 euros impulsado por Francia y Alemania, la eliminación de formularios pre-completados para facilitar las reclamaciones y una enmienda de última hora que habría dificultado considerablemente el acceso de los pasajeros a representación profesional para defender sus derechos.Publicidad"Europa ha estado a punto de sufrir el mayor retroceso en la historia de los derechos de los consumidores europeos. Hay que reconocer al Parlamento Europeo el mérito de haber evitado que eso ocurriera", señala Tomasz Pawliszyn, presidente de APRA.No obstante, FACUA denuncia que no se haya aprovechado la oportunidad para aumentar las cuantías de compensación, ya que se mantienen las mismas desde hace 20 años cuando se aprobó el reglamento. Desde entonces el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) de la zona euro ha subido en torno a un 55%, por lo que advierte de que las compensaciones habrían aumentado a 390, 620 y 930 euros de haberse actualizado conforme al IPCA. "Estamos admitiendo un recorte histórico de las compensaciones", critica Sánchez.Los vales pasan a ser dinero si no se usanSe mantienen los vales como forma opcional de compensación -los usuarios no están obligados a aceptarlos-. La novedad de la reforma es que, si el pasajero no utiliza el vale en el período de validez de un año, la aerolínea deberá abonar automáticamente el importe íntegro en un plazo de siete días naturales, sin necesidad de que el pasajero presente una solicitud adicional.Alternativa de viaje más rápidaEntre las novedades del acuerdo también destacan medidas como la obligación de ofrecer una alternativa de viaje más rápida en caso de incidencia. De esta forma, las aerolíneas no podrán limitarse a reubicar a los pasajeros dentro de su propia compañía, sino que deberán buscar la opción más rápida, incluyendo billetes de otras aerolíneas o incluso tren o autobús si permiten llegar antes al destino.Además, si se produce un retraso en el primer tramo de un viaje y esto provoca que un pasajero pierda un vuelo de conexión, la aerolínea que opere el vuelo retrasado será la responsable de buscar un transporte alternativo y de cubrir el alojamiento y las comidas cuando sea necesario. En estos casos, los pasajeros podrán solicitar a la aerolínea que justifique -por escrito, de manera clara y en un plazo de siete días naturales- el motivo del retraso o cancelación.Asiento gratuito para acompañar menoresOtra de las buenas noticias es que las compañías aéreas ya no podrán cobrar el asiento para sentarse al lado de los menores de 14 años, personas con discapacidad o movilidad reducida que necesiten un acompañante. Según la norma, se les garantizará un asiento contiguo sin pagar un suplemento. Además, quienes viajen con bebés podrán llevar gratis el carrito hasta la puerta de embarque.Fin de la cláusula 'no show'También llega a su fin la cláusula no show, una condición que aplican algunas compañías que permiten cancelar automáticamente el viaje de vuelta si un pasajero no utiliza el viaje de ida, tras haber comprado los dos trayectos de manera conjunta. Cuando ente en vigor la norma, ya no se les podrá denegar el embarque en el vuelo de vuelta ni cobrarles tasas adicionales por ello.PublicidadAdemás, el texto también recoge el reembolso automático en caso de que las aerolíneas cambien al usuario a una clase inferior; que las compañías estén obligadas a corregir de manera gratuita los errores ortográficos en los billetes; que no puedan denegar el embarque por una errata no corregida; y que los pasajeros puedan abandonar un avión si se producen esperas de más de dos horas en pista.