El 16 de octubre de 2024, el día en el que la federación inglesa anunció la contratación de Thomas Tüchel como seleccionador, el Daily Mail, uno de los tabloides de mayor circulación en las islas británicas, reaccionó con una portada en la que titulaba: “A dark day for England [un día negro para Inglaterra]”. Los sectores más nacionalistas del país vieron como un oprobio de carácter histórico que un técnico germano cogiera por primera vez las riendas de los Three Lions y los fuera a dirigir en un Mundial, en el que este miércoles se estrenan ante la Croacia de Luka Modric (22.00; La1 y Dazn). Tüchel no solo nació y se crio en Alemania, la nación considerada en la cultura british como el rival por antonomasia, sino que el pasado 22 de mayo dio una convocatoria de 26 jugadores para la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá que generó un cisma. El entrenador de Krumbach (Baviera; 52 años) confeccionó una lista controvertida y personalísima en la que dejó fuera a Cole Palmer —el extremo que marcó ante España en la final de la última Eurocopa— y Phil Foden, además de futbolistas como Trent Alexander-Arnold, Morgan Gibbs-White, Adam Wharton, Harry Maguire o Myles Lewis-Skelly.La FA sabía que generaría tensiones cuando anunció la contratación de Tüchel tras las dos finales de Eurocopa perdidas por Gareth Southgate. Inglaterra había tenido ya dos técnicos extranjeros, el sueco Sven Göran-Eriksson (2001-2006) y el italiano Fabio Capello (2008-2012), pero ninguno de Alemania, el rival al que los hinchas británicos aún dedican la canción Ten German Bombers o la ofensiva estrofa “¡One World Cup and two World Wars!”, en referencia a la final del Mundial 1966 disputada en el viejo Wembley en la que los Three Lions tumbaron a Alemania Occidental (4-2) y a las dos guerras mundiales ganadas por los aliados. Para suavizar la decisión en un país cuya principal liga, la Premier, está llena de preparadores extranjeros, la federación pactó que el segundo entrenador fuera el inglés Anthony Barry.La travesía de Tüchel hasta el Mundial ha sido impecable con ocho triunfos en ocho partidos en los que no encajó ningún gol, pero las derrotas contra Senegal (1-3) en junio de 2025 y frente a Japón (0-1) el pasado marzo generaron ruido en torno a un equipo al que en muchas ocasiones le cuesta generar juego ante defensas cerradas. A principios de este mes, las dos victorias en los amistosos preparatorios para la Copa del Mundo ante Nueva Zelanda (1-0) y Costa Rica (3-0) arrojaron un poco de paz tras la tormenta que sucedió a su lista en Inglaterra. El técnico calificó la conversación con Palmer, un zurdo escurridizo con mucha facilidad para ver portería que esta temporada anotó 10 goles en la Premier, como “una de las más difíciles” que tuvo que hacer nunca y explicó a los medios su decisión: “En su club [el Chelsea] padeció una falta de forma individual, no fue tan decisivo como en temporadas anteriores, y con nosotros no tuvo mucha incidencia, no logró el impacto que todos esperábamos”. El primer alemán en ocupar el cargo de mayor calado emocional de la nación inglesa añadió en defensa de su convocatoria: “Los equipos ganan campeonatos, así de simple. Lo que vamos a intentar conseguir este verano solo se puede alcanzar desde la unidad. Desde el primer día siempre hemos querido construir el mejor bloque posible, que no es necesariamente elegir los 26 jugadores más talentosos. Han sido decisiones muy difíciles y conversaciones muy dolorosas”.Las voces que no están de acuerdo con las decisiones de Tüchel se propagaron mucho más allá del amarillismo de tabloides como el Daily Mail. El exinternacional inglés Micah Richards, colaborador habitual de la prestigiosa BBC, explicó en antena que “entendía” por qué había confeccionado esa convocatoria, pero que eso no significaba que la compartiera. La reconocida preparadora Emma Hayes, que ahora dirige a la selección femenina de EE UU y que coincidió con el alemán en el Chelsea cuando ella estaba al frente del equipo de mujeres y él del de hombres, publicó una opinión en The Guardian en la que afirmaba que era “decepcionante” dejar fuera a futbolistas como Palmer y Foden. “Es el tipo de entrenador que se mantiene fiel a sus convicciones hasta el final”, escribió Hayes, que sin embargo lanzó un mensaje de optimismo: “Que nadie subestime a este entrenador de primerísimo nivel”.Tüchel, que ha pasado por clubes como el Dortmund, el PSG, el Bayern o el Chelsea y cuyo título más relevante es la Champions que levantó con los blues en 2021, es uno de los discípulos de Ralf Rangnick, el técnico alemán que también está en el Mundial al frente de la selección austriaca y que es considerado el ideólogo del gegenpressing, un estilo de juego basado en el manejo vertical de la posesión y en la presión alta y frenética para asfixiar al rival. En los noventa, fue él quien le ofreció a Tüchel, que había sido su jugador en el modesto SSV Ulm, la opción de unirse al Stuttgart cuando se enteró de que para subsistir trabajaba en un bar de copas de la ciudad. Tres décadas después de la llamada que le cambió la vida, Tüchel, que en febrero renovó hasta 2028, tratará de poner fin a los 60 duros años de decepciones de los Three Lions. La selección no levanta un título desde la Copa del Mundo de 1966, pero cuenta con el genial Harry Kane en punta, con extremos tan desequilibrantes como Bukayo Saka, Madueke o Anthony Gordon y con un doble pivote en el que Declan Rice y Elliot Anderson se adivinan imprescindibles. La gran incógnita gira en torno a si la posición de enganche la ocupará Jude Bellingham, Morgan Rogers o Eberechi Eze. Las actuaciones del futbolista del Real Madrid en los últimos amistosos fueron notables después de que su fútbol y su carácter fueran muy señalados por la prensa británica durante los últimos años. “Se escribe mucho en los medios y a veces me cuesta leerlo, porque soy plenamente consciente de la gran influencia que ejerce en este equipo y de lo buen compañero que es fuera del campo. Lo que nos aporta es algo realmente especial. Él nos da ese factor diferencial”, afirmó Jordan Henderson sobre él el domingo en Kansas, donde el grupo estableció su cuartel general para un torneo en el que también aguardan Ghana y Panamá durante la primera fase. En esos partidos, el país que inventó el fútbol y que en 2016 votó el Brexit se encomienda a un alemán que quiere “añadir una segunda estrella a la camiseta” para terminar más de medio siglo después con la larga noche de Inglaterra, uno de los tres grandes favoritos para levantar la copa Jules Rimet junto a España y Francia.