La mañana en que Thomas Tuchel fue presentado como entrenador de Inglaterra encontró una bienvenida muy distinta a la que suele recibir cualquier técnico que llega con ánimos de salvador. "Un día oscuro para Inglaterra”, tituló el diario Daily Mail al confirmarse su llegada. El problema no era su currículum, cargado de títulos y pasos por los principales clubes de Europa. Tampoco su capacidad táctica o personalidad con pocas pulgas. El problema era su pasaporte. Por tercera vez en su historia, los Tres Leones volvían a ponerse en manos de un entrenador extranjero. Y nada menos que de un alemán, quien entre resultados y decisiones firmes, logró transformar la desconfianza inicial en ilusión mundialista.En un país donde la rivalidad futbolística con Alemania forma parte de su propia identidad deportiva -y muchas veces trasciende el fútbol y suele mezclarse con cuestiones históricas y geopolíticas- la designación del entrenador de 52 años generó ruido desde el primer día. Incluso el político Nigel Farage se preguntó públicamente: "¿Por qué no podemos tener un entrenador inglés?".Tuchel, lejos de esquivar el tema durante su presentación, eligió la ironía. "Lo siento, tengo pasaporte alemán", respondió entre sonrisas. El contexto resulta imposible de ignorar para comprender la desaprobación generalizada. Inglaterra lleva 60 años sin ganar un título y, después de ver pasar a 20 entrenadores sin poder romper la maldición iniciada tras el Mundial de 1966, decidió depositar sus esperanzas en un técnico internacional.Pero las críticas no terminaron allí. "Necesitamos a un patriota que ponga a este país en primer, segundo y tercer lugar. Solo tiene 18 meses para demostrar que puede estar a la altura de las expectativas", profundizó Daily Mail. Los únicos que lo tenían en claro eran los dirigentes de la Federación: buscaban una trayectoria con éxitos construida a base de torneos de eliminación directa. Su conquista de la Champions League con Chelsea en 2021, eliminando a Real Madrid y Manchester City, terminó de convencerlos para probar una fórmula diferente.El tiempo, con el diario del lunes, parece haberle dado la razón a Tuchel. Está claro que el escenario es muy diferente al de dos años atrás. Inglaterra aterrizó en el Mundial 2026 como una de las grandes candidatas, integrando el Grupo L junto a Croacia, Panamá y Ghana, y debutará este miércoles ante los europeos con un entrenador que consiguió algo que parecía imposible: que las dudas sobre su nacionalidad quedaran en segundo plano. Lo logró con resultados, ya que ganó todos los partidos de las Eliminatorias sin recibir un gol y construyó una estructura táctica sólida y una confianza colectiva difícil de cuestionar.De barman a candidato a terminar con una maldiciónMucho antes de dirigir a figuras como Harry Kane, Kylian Mbappé o Neymar, una lesión de rodilla lo obligó a retirarse como futbolista profesional a los 24 años. Mientras buscaba un nuevo rumbo, estudió Administración de Empresas y trabajó como barman hasta descubrir que su lugar en el fútbol estaba al costado de la línea de cal.Desde entonces construyó una carrera marcada por una brillante capacidad táctica y una personalidad que rara vez pasa desapercibida. Inició su recorrido como entrenador en Mainz antes de dar el salto a Borussia Dortmund. Luego llegarían París Saint-Germain, Chelsea y Bayern Múnich.Pero la otra cara de la moneda muestra que, prácticamente en cada experiencia, Tuchel también dejó conflictos. Chocó con dirigentes y jugadores como Romelu Lukaku, después de que el delantero manifestara públicamente su deseo de irse de Chelsea. También protagonizó tensiones con Neymar y Mbappé durante su etapa en París. Y en cada uno de esos conflictos demostró que no le tiembla el pulso para sostener una decisión.Las decisiones incómodas de TuchelEsa firmeza volvió a quedar expuesta antes del Mundial. Pese a las convicciones futbolísticas que evidencia su ciclo y de contar con figuras como Harry Kane, Declan Rice o Bukayo Saka, la lista de convocados generó un intenso debate luego de dejar afuera a nombres de peso como Phil Foden, Cole Palmer y Trent Alexander-Arnold. Y mientras las críticas crecían, Tuchel mantuvo su postura. "No es necesario llevar a los 26 jugadores más talentosos. Los equipos ganan campeonatos, así de simple", explicó, resumiendo su filosofía.Igualmente, esa obsesión por los detalles también aparece lejos de las conferencias y las listas de convocados. Quedó claro cuando Tuchel diseñó una preparación mundialista para vencer a sus rivales y también para lidiar con el calor. ¿Cómo? Impulsó una concentración previa para acelerar la aclimatación del plantel, trabajó junto a especialistas en rendimiento y hasta, según reveló la prensa inglesa, recomendó que los futbolistas eligieran destinos de vacaciones con condiciones climáticas y husos horarios similares a los de Estados Unidos.Más allá de las preferencias personales, la mayor certeza del ciclo Tuchel es que carga una presión -y una ilusión- enorme sobre sus espaldas. Desde la consagración de 1966, Inglaterra acumuló eliminaciones dolorosas, generaciones que no alcanzaron la gloria y proyectos que quedaron a mitad de camino. Tal vez por eso la Federación apostó por un entrenador acostumbrado a convivir con la exigencia y las decisiones incómodas.La diferencia es que, esta vez, el debate ya no gira alrededor de su nacionalidad. Será el propio Tuchel quien tenga la posibilidad de escribir el veredicto. Si consigue lo que veinte entrenadores no pudieron en seis décadas, el alemán será agradecido por devolver a Inglaterra a la cima del fútbol mundial.
El plan de Thomas Tuchel para devolver a Inglaterra a la cima del fútbol mundial: lo rechazaron por ser alemán y ahora puede hacer historia
Cuando fue presentado en 2024, una parte de la prensa inglesa se opuso por tratarse de un entrenador extranjero.Menos de dos años después, aterriza en Norteamérica como líder de una de las selecciones candidatas al título.Entre decisiones polémicas, métodos particulares y una carrera marcada por los éxitos, carga con la misión que nadie pudo cumplir en seis décadas.












