A primera vista, parecería lógico que las aves marinas prefirieran volar con el viento a favor para ahorrar energía.

Sin embargo, una nueva investigación reveló que algunas especies buscan vientos cruzados intensos porque estos les proporcionan información valiosa sobre dónde encontrar comida.El estudio, publicado en la revista <i>Biology Letters</i> y financiado por la NASA, se centró en el paíño mediterráneo (<i>Hydrobates pelagicus melitensis</i>), un ave marina de apenas el tamaño de un gorrión que puede recorrer cientos de kilómetros sobre el mar durante sus viajes de alimentación.Los investigadores del Instituto Oceanográfico Woods Hole (WHOI, por sus siglas en inglés) y del Instituto Italiano para la Protección e Investigación Ambiental (ISPRA) descubrieron que estas aves se desplazan intencionalmente en medio de fuertes vientos laterales.

Aunque esta estrategia exige un mayor gasto de energía, las corrientes de aire transportan olores y otras señales ambientales que las ayudan a orientarse hacia las zonas donde se concentran sus presas.En otras palabras, las aves están realizando un intercambio: consumen más energía para obtener información.

Los científicos comparan este comportamiento con una especie de GPS biológico basado en el olfato y en las pistas que el viento distribuye por el océano.Durante mucho tiempo, el pequeño tamaño de estas aves impidió estudiar sus desplazamientos.