DeportesCarlos Sainz es el �nico piloto que ha saboreado la curva de 180 grados, aunque no en un monoplazaAyuso, durante la inauguraci�n del circuito de Madring.EFEActualizado Mi�rcoles,
junio
00:27Uno de los principales atractivos de la curva 3 del circuito Madring fue ayer el pino situado a unos metros del gigantesco m�stil de 54 metros de altura -la cent�sima parte de la longitud del circuito-. Nada ten�a que ver ese inter�s con el exotismo de la especie, un pino de los que tanto abundan en la pen�nsula, sino m�s bien con la sombra que salv� el pellejo a m�s de uno mientras la gigantesca bandera de Espa�a, con m�s cuerpo que la de la plaza de Col�n (palabras mayores), se izaba hasta el cielo entre los decibelios de un himno nacional tarareado a pleno pulm�n por un elenco de artistas de Wah Show. Mientras las autoridades, con el embajador del trazado, Carlos Sainz, incluido, aguantaban el chaparr�n solar, hubo quienes, como reza la canci�n, vibraron con la puesta en escena a la sombra de los pinos. Al otro lado de la valla de Ifema, por cierto, hab�a quien desplegaba pancartas para mostrar su disconformidad con el inminente aterrizaje de la F�rmula 1 en la capital.Sali� oficialmente del cascar�n Madring mientras un pu�ado de operarios segu�an afinando su figura. Trabajaban en ese punto privilegiado que es la Subida a las C�rcavas, el m�s elevado de todo el circuito -697 metros-, donde se asentar� la grada Carlos Sainz. Y, mientras los autobuses el�ctricos de la EMT, con su lema �Cero emisiones, m�xima emoci�n�, trasladaban a los responsables institucionales a lo largo de los 5,4 kil�metros del circuito -es decir, a Ayuso, Almeida, De los Mozos o Santiago Roura, subsecretario de Educaci�n, Formaci�n Profesional y Deportes y cargo de mayor pedigr� del Gobierno central-, tambi�n transportaban a las decenas de periodistas que aterrizaron en la duod�cima curva del circuito como quien pisa la Luna.Porque all�, sobre ese asfalto negro que se qued� con las ganas de ser de color rojo, con su 24% de desnivel y sus 180 grados de giro desbocado, miraban todos, con los gemelos y los tobillos en tensi�n por la pendiente, hacia el cielo de Madrid. Como si esa curva, bautizada como La Monumental, fuera una suerte de plataforma de despegue. �Han venido un par de pilotos a preguntarme por esta curva, sobre todo cuando di la vuelta al circuito con el Mustang�, recordaba ayer Sainz, que en todo momento estuvo acompa�ado de su padre, quien tambi�n miraba con deseo los encantos de esa curva que tanta expectaci�n ha generado.Carlos Sainz, junto a su padre, en la visita al circuito.JAVIER SORIANOAFP�Me emocion� mucho la primera vez que la vi y, tambi�n, que la F�rmula 1 se animase a autorizarla; le da car�cter y personalidad al circuito�, admit�a Sainz, que tendr� el privilegio de dormir en su casa -a 20 kil�metros de all�- durante los d�as que dure el Gran Premio. Y eso no es poca cosa para un piloto de F1, acostumbrado a pasar buena parte de su vida deportiva de hotel en hotel.No le import� a Sainz tocar el trofeo, inspirado en La Monumental, que reconocer� -13 de septiembre- al primer ganador. No es supersticioso, aunque su victoria, tanto como la de Alonso, ser�a casi un milagro.Se habl� de F�rmula 1 una vez cortada la cinta del flamante circuito. Pero tambi�n de pol�tica. Del gesto de Junts, que pretend�a pedir elecciones en el Congreso y qued� en nada. Nada eclips� ayer a Madring.












