La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, ha acudido este martes al Senado para rendir cuentas sobre las revelaciones del sumario del caso Leire, así como los contactos que mantuvo con la exmilitante socialista, imputada en el marco de la trama liderada por el exidirigente socialista Santos Cerdán para "desestabilizar" determinadas causas judiciales con afectación "al PSOE y, directa o indirectamente, a ciertos miembros del Gobierno o a su presidente".Publicidad"Nunca jamás" han sido las palabras que ha empleado de manera recurrente la máxima dirigente del Instituto Armado para negar haber participado "en ninguna trama o conspiración" ni en ninguna "campaña de desprestigio" contra "la Unidad Central Operativa (UCO) ni contra su unidad contra la delincuencia económica ni contra ningún agente del cuerpo", "ni por influencia de la señora Leire Díez ni por nadie". Sin embargo, González ha pasado de puntillas sobre las pesquisas de la UCO incorporadas en su último informe, en el que se constata que continuó sus contactos con Leire Díez pese a que ya había sido informada de la investigación contra la supuesta fontanera del PSOE.En concreto, en el relato cronológico esbozado por la UCO se destaca el hecho de que la directora general, al menos desde el 8 de mayo, fue conocedora de la actividad supuestamente desarrollada por Leire Díez. Esta afirmación también se evidencia del contenido del correo electrónico remitido por el jefe de la Jefe de la Jefatura de Policía Judicial (JPJ) al jefe de la UCO, mediante el que le informa de la reunión que había mantenido con el DAO. En este correo, fechado el 12 del mismo mes, el jefe de la JPJ le remitió al jefe de la UCO la nota de despacho confeccionada por la Jefatura de Información, donde se alertó de que Leire Díez no solo pretendía "atacar procesalmente la instrucción que está llevando a cabo la UCO", sino también, "hacerlo contra los investigadores, personalizando acusaciones injuriosas sobre los mismos, y solicitando para ello cualquier tipo de material comprometedor que pudiera disponer".PublicidadEn dicha comunicación, además, le informó del conocimiento por parte de la directora general de la Guardia Civil: "Adjunto documento que el DAO me entrega en despacho del día 8 de mayo por la tarde, que a su vez le dio el Gral de Información en fechas anteriores. DAO me comentó aue este asunto lo había puesto en conocimiento de la directora general".En este sentido, González ha reconocido este martes que fue informada de "la existencia de una posible estrategia de defensa relacionada con el fraude de hidrocarburos en la que se encontraba inmersa la señora Díez". "Esta información llega a la Dirección Adjunta Operativa a través de la Jefatura de Información, a quien el DAO da la orden de trasladarla y trabajarla conjuntamente con la jefatura de Policía Judicial, en concreto con la UCO, dando comienzo a las investigaciones oportunas", ha señalado, aunque sin especificar en qué consistieron dichas indagaciones.Asimismo, Mercedes González tampoco ha ofrecido detalles sobre las conversaciones posteriores que tuvo con Leire Díez una vez fue advertida de sus actividades, que no ha negado. Según se recoge en el informe de la UCO, el 11 de mayo se registraron en el chat de Leire Díez y González mensajes automáticos. Publicidad"El primero de ellos resulta compatible con que se haya eliminado una conversación previa e iniciado una nueva y, por su parte, el segundo, resulta indicativo de que en esa fecha y a esa hora, por parte la directora general de la Guardia Civil se activó en la conversación entre ambas el borrado automático de mensajes, con un periodo de cadencia de 24 horas", agrega el documento, al que ha tenido acceso Público.No obstante, la directora de la Guardia Civil ha sacado pecho de su actuación en defensa de la UCO. Así, ha desvelado que, tras publicarse la participación de Diez en una videoconferencia atacando directamente al teniente coronel de la UCO, Antonio Balas, se reunió el 29 de mayo de 2025 en su despacho con el propio Balas, con el entonces jefe de la UCO, con el general de policía judicial y el Director Adjunto Operativo del cuerpo para mostrarles su "absoluto apoyo humano y personal". "Fue un encuentro cordial, cargado de la seriedad del momento, en el que expresamente reconocí que conocía a Leire y que me había visto con ella en alguna ocasión", ha expresado.Esa misma reunión se repitió al día siguiente con el ministro del Interior en la sede del ministerio, en la que tanto Fernando Grande-Marlaska como ella misma trasladaron de nuevo su "apoyo y respaldo". "En ambas reuniones, los jefes de los departamentos anteriormente citados expresaron el agradecimiento por las convocatorias, por el apoyo expresado, el orgullo del buen trabajo que se estaba realizando por parte de la Unidad Central Operativa y jamás trasladaron ni malestar ni presión alguna", ha esbozado durante su comparecencia en el Senado.Reconoce los encuentros con Leire Por otro lado, González ha asegurado que nunca ha mentido sobre su relación con Leire Díez, a quien conoció durante su etapa como delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, mientras la presunta fontanera del PSOE ejercía como directora de relaciones institucionales de Correos, según ha explicado en la Cámara Alta. Asimismo, ha negado haber mentido sobre los encuentros con Leire Díez. Si bien, González no reconoció la existencia de los mismos hasta hace apenas unos días, cuando la UCO, en el marco del caso Leire, constató que ambas mantuvieron hasta tres citas en las inmediaciones de la Dirección General de la Guardia Civil.De esta manera, en su comparecencia, se ha referido al comunicado hecho público hace dos semanas, y ha aclarado que fueron "encuentros cortos, que se prolongaron no más de lo que es el tiempo de un café, sin un tema de conversación previamente determinado y en los que nunca me pidió ni frenar ni entorpecer ni interferir en investigación en curso alguna de la Guardia Civil".En cuanto al que más interés ha suscitado, el tercero, González ha contado que se produjo "entrados en 2025", que tuvo las mismas características del primero, en una cafetería, y que la conversación versó sobre la situación familiar de la exmilitante. En un momento dado, Leire Díez le habló del comandante Rubén Villalba, que fue detenido al principio del caso Koldo. En concreto, sobre la posibilidad de que pudiera retornar a su puesto de trabajo, a lo que se negó "de plano" al recordarle que el agente estaba implicado en un caso judicial, tras lo que finalizó el encuentro "inmediatamente". Publicidad"Desde entonces, no volví a mantener ningún tipo de encuentro con la señora Díez. Jamás volví a verla", ha garantizado, sin descartar nuevamente comunicaciones posteriores.En esta línea, con el ánimo de desligarse de la supuesta conducta delictiva de Leire Díez y de negar purga alguna en el interior del cuerpo, ha recordado que "el señor Villalba sigue sin destino", mientras que Antonio Balas está en el "mismo sitio, haciendo su trabajo escrupulosamente", es decir, sigue siendo el jefe de delitos económicos de la UCO.