La directora de Guardia Civil, Mercedes González, que hasta el momento había negado cualquier reunión con la exmilitante del PSOE Leire Díez, reconoce ahora al menos dos encuentros con la llamada fontanera socialista, aunque los sitúa fuera de la sede del instituto armado. A través de un comunicado, la máxima responsable del cuerpo asegura “que jamás ha interferido en ninguna investigación llevada a cabo por los agentes” de la institución que dirige. Y que las comunicaciones se cortaron después de que Díez le propusiese restituir al comandante Rubén Villalaba, apartado del cuerpo tras ser imputado en el Caso Koldo. Una propuesta que González rechazó.González defiende que conoció a Díez en su etapa como Delegada del Gobierno en Madrid, cuando ésta era directora de Relaciones Institucionales de Correos. Aquella relación se circunscribió a intercambios de whatsapp, relativos a las movilizaciones laborales en las que esta empresa se encontraba inmersa, que provocaron manifestaciones y concentraciones en sus diferentes sedes. Tras su nombramiento como directora de la Guardia Civil, la exmilitante socialista se puso en contacto con González para mantener un primer encuentro en el que le traslada su nueva situación laboral y en el que se limita a contarle que está ejerciendo de freelance, recuperando así su labor en el mundo del periodismo, “sin especificar ni dónde ni para quién trabajaba”, tan solo que estaba a caballo entre Cantabria y Madrid. Lee tambiénEse primer encuentro, al que González no pone fecha, se realizó en una cafetería cercana a la Dirección General de la Guardia Civil. Según González, en esa cita rápida de apenas 15 minutos, entendió que era “una mera toma de contacto para pedirle trabajo o establecer en un futuro una relación laboral”, dado su reciente nombramiento. En el comunicado se menciona “un posible segundo encuentro” de las mismas características, pero no lo confirma.Varios meses después, Díez volvió a contactar con González, proponiéndole verla, pero esa cita fue anulada por la enfermedad de un familiar. El encuentro se retomó “tiempo más tarde”, desarrollándose, dice la directora general una conversación sobre su situación familiar, anteriormente mencionada. Pero en un momento determinado, Díez le planteó “si habría algún tipo de posibilidad” de que el comandante Rubén Villalba pudiera retornar a su puesto de trabajo. “Una petición que la directora rechaza de plano, recordándole que éste se encontraba sin destino por su presunta implicación en un caso judicial, dándose por finalizado inmediatamente dicho encuentro”, reza el comunicado. Ese fue el último encuentro.Santos Cerdán habría abierto una vía prioritaria en la cúpula de la Guardia Civil para torpedear casos incómodos para el Gobierno, según el sumarioLa situación de González se ha visto comprometida después de que uno de los atestados entregados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil atestiguase, al menos, tres reuniones con Leire Diez en las proximidades de la sede del instituto armado. González siempre había negado cualquier encuentro con la fontanera del PSOE, quien según el instructor Santiago Pedraz, tenía el encargo de maniobrar para “desestabilizar” investigaciones que afectasen a la órbita socialista. Díez, que en una reunión prometió “protección” a un excapitán de la UCO investigado a cambio de trapos sucios de sus antiguos superiores, afirmó tener “la confianza” de González.El sumario de caso, al que ha tenido acceso La Vanguardia, recoge cómo la presunta trama liderada por el exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán habría abierto una vía prioritaria en la cúpula de la Guardia Civil para torpedear casos incómodos para el Gobierno. Díez, según la Audiencia Nacional, habría infundado sospechas en González sobre la UCO, que se habrían materializado en investigaciones internas por supuestas filtraciones, pero que tenían como real objetivo amedrentar a los mandos de la unidad. El instructor, por el momento, no ha imputado a González, pero las nuevas revelaciones de los informes policiales complican su situación. Pedraz el pasado 27 de mayo envió a la UCO a la sede del instituto armado para requerir toda la información sobre esos expedientes abiertos por González.La semana pasada, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó de manera tajante que la directora de la Guardia Civil hubiese tenido “ninguna reunión” con Díez “en términos de ningún tipo”. Esta misma mañana, aunque ha rehusado concretar reuniones, el titular de Interior ha vuelto a respaldar a González, de quien ha destacado su “plena honestidad”. Sin embargo, con las nuevas revelaciones del sumario, esta misma tarde comenzaban a admitir fuentes gubernamentales varios encuentros entre Díez y González, aunque matizando que siempre se habían producido fuera de la sede de la Guardia Civil y que, sobre todo, la directora nunca accedió a las peticiones de la fontanera. Una versión que contradice la expuesta por la UCO en sus informes.Joaquín VeraPeriodista especializado en información de Interior, Seguridad y Terrorismo Ver más artículos Redactor de la sección de Política de La Vanguardia. A cargo de la información de Interior y Defensa, con el foco en la Seguridad y el Terrorismo